Inspirado en Pietrasanta, Aceves crea "Lapidarium"

El artista colocó el pasado fin de semana algunas de sus obras en diversas plazas italianas.
El proyecto contempla cuatro corceles monumentales de 12 metros de ancho por 8 metros de alto.
El proyecto contempla cuatro corceles monumentales de 12 metros de ancho por 8 metros de alto. (Especial)

México

El fenómeno de la migración y la problemática de la sobrevivencia llevaron al escultor Gustavo Aceves (Monterrey, Nuevo León, 1957), a reflexionar sobre la situación real de este tipo de exilio escandaloso que implica extorsión, violación y secuestro.

Su posicionamiento sobre este hecho, lo llevó a plantear una relectura a través de su instalación Lapidarium, proyecto que contempla cuatro corceles monumentales de 12 metros de ancho por 8 metros de alto y 100 caballos más, de 3 por 3 metros, todos elaborados en piedra, bronce y mármol.

En entrevista telefónica desde la ciudad de Pietrasanta, Italia, donde trabaja en estos momentos, Gustavo Aceves dice que esta propuesta artística surgió al querer confrontar la cuadrilla de caballos de la plaza de San Marcos, en Venecia, con la memoria histórica en la que han jugado un papel importante los migrantes , los caballos y el mar.

El artista dice que Pietrasanta es una ciudad reconocida por su mármol de Carrara, que incluso grandes artistas han acudido a ese lugar para extraer ese valioso material, el propio Miguel Ángel elaboró con ese mármol sus famosas obras El David y La Piedad.

Con este antecedente, Aceves se propuso dialogar con este invaluable material. Su proyecto lleva un avance de apenas 30 por ciento, pero por iniciativa de la autoridad local acaba de presentar otro avance en esta ciudad. El pasado fin de semana colocó algunos de sus caballos en diversas plazas, en un  work in progress

“El público pudo apreciar el segundo caballo que navega sobre un mar hecho de mármol de 130 toneladas, en Plaza de Armas de Pietrasanta. Y realmente ha causado tal revuelo entre la gente que ha venido a la ciudad de Pietrasanta a ver mi obra que el primer sorprendido soy yo”.

Aunque desde el 22 de marzo, refiere, ya había presentado su primer caballo monumental y tres cabezas al interior de la Iglesia de san Agustín. Además de cinco bronces al interior del patio principal del Claustro de San Agustín. Incluida una cabeza monumental en asfalto al interior del Campanille, la escalera helicoidal realizada por Miguel Ángel, en 1519.

En México, para el 2016

Gustavo Aceves adelanta que Lapidarium está planeada para itinerar por diversas ciudades europeas como Berlín, lo interesante es que llegará a México por el Puerto de Veracruz, la puerta de occidente; su destino final será en el 2016 el Zócalo de la Ciudad de México en 2016.

El título de su propuesta artística Lapidarium, según explica, es el lugar en donde se depositan los fragmentos de obras escultóricas y hasta de edificios, ya sea en el patio de un museo, el atrio de un castillo, o la plaza de alguna ciudad.

Gustavo Aceves relata que el proyecto de Lapidarium surgió una vez que el Vaticano le extendió una invitación para participar en la Bienal de Venecia 2013, como parte de los artistas que lo representaran, luego de que fuera el único pintor latinoamericano invitado a participar en el homenaje que 60 artistas rindieron al Papa Benedicto XVI, entre los que se encontraban: Santiago Calatrava, Zaha Hadid, Peter Greenaway, Bob Wilson y Arvo Pärt.

No obstante la proyección se la dio su intervención en la primera Bienal de Arte Contemporáneo de Pekín, China, invitado en el 2008 por su presidente y curador Vicenzo Sanfo.

Para concretar su gran proyecto Lapidarium, Gustavo Aceves dejó París y cambió su residencia a Pietrasanta, donde podría crear sin contratiempos y con el mármol mejor cotizado y valorado del mundo.

Detalla que la figura del caballo la retomó de la imagen de Ulises, el rey griego quien concibió la creación del Caballo de Troya de enormes dimensiones para poder traspasar un muro infranqueble.

José Botaya, es el director que realiza un visual de la propuesta de Lapidarium, más que un documental pretende ser un testimonio, considerando de que se trata de “algo efímero, por más que hablemos de 100 caballos, lo esencial del proyecto es la memoria, es lo que permanecerá. La intención es que mientras se exhiba la obra también de proyecte un video que tendrá una duración de 30 minutos. En la desmesura del proyecto, permanece la belleza”.

La obra, asegura el reconocido Gustavo Aceves, está fuera de mercado, es decir, no está a la venta, por el momento, “intentaré mantenerla y darle un destino único a los cuatro caballos monumentales”.