Inda Sáenz reivindica a las artistas borradas de la historia

En su muestra en el Claustro de Sor Juana, la pintora reinterpreta 20 autorretratos de grandes creadoras.
Inda Sáenz, una de las artistas de El Milenio visto por el Arte.
Inda Sáenz, una de las artistas de El Milenio visto por el Arte. (Raúl Campos)

Ciudad de México

Genealogías en femenino, la más reciente exposición de la pintora mexicana Inda Sáenz (1957), busca rescatar y reivindicar la obra y el legado de las artistas más importantes de la historia que no gozaron del gran reconocimiento de sus contrapartes masculinas. Por ello reinterpreta 20 autorretratos de aquellas mujeres.

En entrevista con MILENIO, Sáenz aseguró que la falta de gloria de artistas como las italianas Artemisia Gentileschi, Sofonisba Anguissola y la mexicana María Izquierdo, "se debe a muchas razones que tienen que ver más con formas sociales establecidas que impidieron a las mujeres ir a las academias de arte, lo que no dejó que su carrera poseyera los mismos elementos que las de los hombres. Fue hasta finales del siglo XIX cuando a las mujeres se les permitió acceder a las academias de arte. Si un artista no podía dibujar modelos desnudos, tampoco podía hacer gran pintura, y algunas mujeres se volvieron especialistas en naturalezas muertas y en estos géneros considerados menores. Realmente las que lograron el éxito, como Artemisia Gentileschi, fueron muy pocas".

La artista detalló que el interés en el tema surgió debido a que encontró textos de las historiadoras del arte feministas como Linda Nochlin, Griselda Pollock y Whitney Chadwick, quienes dieron pie a que se descubriera la obra de muchas de estas artistas, "que en su momento fueron muy conocidas y reconocidas, pero después fueron borradas de la historia". Así, descubrió autorretratos de ellas, "y como un juego comencé a copiarlos, a hacer paráfrasis, y después vi que podía ser un tema para una serie mayor".

"Hacer la serie basada en mi interpretación de sus autorretratos era una manera de acercarme a ellas, a su trabajo, su estilo, a la época y al contexto, y a entender cómo se pintaban ellas, cómo se pensaban a sí mismas como profesionistas y pintoras. Fue también un ejercicio de recorrido por la historia que me resultó interesante", añadió.

Continuó: "El que cada una de ellas tuviera un estilo único era parte del reto que es entender cómo pintaban, su lenguaje, los estilos de la época y acercarme a su pintura lo más posible. Algunas son copias muy cercanas al original, pero todas tienen con una interpretación mía".

Explicó que actualmente se sigue ignorando a esas artistas porque existe un gran desconocimiento, pues no forman parte de las asignaturas de las academias de arte ni son consideradas para estudiarlas; y aseguró que sigue habiendo un rezago hacia las mujeres artistas, puesto que el número de piezas de éstas en los museos más importantes es muy inferior.

"Si vemos cómo están representadas en las colecciones, la porción de artistas mujeres es mucho menor que la de hombres; si vemos el mercado del arte, puede estar peor. Hace unos años, en un salón donde se vendía obra, me puse a ver las listas de precios de artistas vivos y los hombres vendían tres veces más caro que las mujeres, y si lo hacemos ahora probablemente será mayor. Y esto se ve a nivel internacional", concluyó.

Inda Sáenz ha realizado 17 exposiciones individuales y 39 colectivas. Fue ganadora del primer Premio a la Crítica de Arte Actual. Genealogías en femenino podrá ser visitada hasta el 18 de julio en Foro R-38 de la Universidad del Claustro de Sor Juana, San Jerónimo 24, col. Centro.