Realizan en el Incan exitosa cirugía por cáncer de recto

La doctora Itzel Vela llevó a cabo la intervención novedosa. El padecimiento puede confundirse con hemorroides: especialista.
El doctor Ángel Herrera y el paciente Mario Alberto Santoyo.
El doctor Ángel Herrera y el paciente Mario Alberto Santoyo. (Jorge Carballo)

México

Hace un año Mario Alberto Santoyo, de 59 años de edad, ingresó al Instituto Nacional de Cancerología (Incan) con estreñimiento y sangrado en las evacuaciones; padecía un tumor poco común, cáncer de recto.

Lo preocupante para los especialistas era la posición donde se ubicaba la úlcera, estaba a solo dos centímetros del margen anal; sin embargo, con una cirugía nueva en México a cargo de la doctora Itzel Vela, Mario se recuperó y recobró su vida normal.

El Incan lo presentó como sobreviviente de cáncer de recto, producto de un tratamiento oportuno y de cirugía de mínima invasión que le permitió retomar su profesión como fotógrafo.

"Lo primero que piensas cuando tienes cáncer es que te vas a morir. Hoy soy un hombre normal y lo que el Incan hizo por mí es darme calidad de vida. Recuerdo que desde un principio fueron muy honestos conmigo, me dijeron que mi tumor estaba en un nivel tres de siete, que significa que es perfectamente tratable, lo único que les preocupaba era la posición del tumor", relató.

Él es de los pocos casos de éxito de cáncer de recto tras un tratamiento con quimio y radioterapia para disminuir la recurrencia y mejorar la supervivencia, así como una cirugía preservadora de esfínter —que en México solo la aplican dos especialistas, uno de ellos es la doctora Vela— llamada escisión transesfinteriana.

Previo a la intervención, al paciente se le realizó una exploración en la que se le detectó un tumor al margen anal, después de varios estudios se le diagnosticó este tumor denominado adenocarcinoma de recto tercio inferior localmente avanzado.

El cáncer de recto muy bajo se encuentra a centímetros del esfínter anal, lo que lo convierte en una cirugía muy delicada y riesgosa. En este caso no fue necesario hacer un estoma (abertura que permite el paso de las heces) además de que permite tener una correcta función anal posterior a la operación.

"No existía esta técnica y obviamente reaccionó muy bien mi cuerpo y ahora soy totalmente normal. Agradezco mucho a los doctores", destacó el paciente.

A la fecha, en el Incan se han registrado 17 casos similares, de los cuales 80 por ciento han sido exitosos con esta cirugía conservadora de esfínter, así lo confirmó el doctor Ángel Herrera, director general adjunto de este instituto.

En el mundo el cáncer de colon y recto representa entre 15 y 20 por ciento de todos los tumores; en el país no se tiene una cifra concreta por la falta del registro nacional de cáncer, que pronto se tendrá bajo la batuta del Incan; sin embargo, Herrera advirtió que en los últimos años se ha incrementado.

El cáncer de recto es provocado, entre otras cosas, por malos hábitos alimenticios y por la falta de comidas basadas en fibras y por no beber agua.

Los síntomas son sangrado silencioso, cambian los hábitos de defecar y las heces de repente son más delgadas y con rasgos de sangre, posteriormente hay dolor abdominal. Esta enfermedad se confunde con hemorroides.

Actualmente Santoyo no ha sido dado de alta, pero desde hace tres meses tiene una vida normal e incluso puede salir a la calle y alejarse del baño hasta seis horas. "Una ventaja de entrar al Incan es que tu caso no lo ve un doctor, lo analizan varios y todos buscan una solución, eso es lo más importante para la gente que tenemos cáncer. Hay esperanzas y claro que se puede seguir", concluyó.