Desarrollan aparato que detecta tumores con muestra de sangre

Identifica biomarcadores de micro-RNA que señalan los genes que regulan el cáncer para diagnosticar de forma temprana neoplasias de mama, páncreas, pulmón, estómago e hígado
Jorge Soto cofundó con Foteini Christodoulou y Alejandro Tocigl la empresa Miroculus.
Jorge Soto cofundó con Foteini Christodoulou y Alejandro Tocigl la empresa Miroculus. (Octavio Hoyos)

México

Jorge Soto, mexicano de 31 años, encabeza en San Francisco a un grupo de científicos e ingenieros que crearon un aparato que con una muestra de sangre detecta biomarcadores de micro-RNA que señalan los genes que regulan el cáncer a efecto de diagnosticar esa enfermedad en etapas tempranas.

En 2013, Soto cofundó con Foteini Christodoulou y Alejandro Tocigl la empresa Miroculus, la cual desarrolló la tecnología de análisis de micro-RNA que detecta cáncer de mama, páncreas, pulmón e hígado.

La empresa, comentó Soto, en la actualidad se centra en el diagnóstico clínico de cáncer de estómago, por tratarse del segundo tumor más frecuente en México, combinando ambos sexos, y el tercero a escala mundial.

"Si bien hay tratamientos avanzados para tratar cáncer, los diagnóstico siguen siendo muy antiguos. Detectar cáncer en 1965 es igual que en 2016", señaló en entrevista con MILENIO.

Tecnología accesible

Aunque los avances recientes han permitido un importante progreso en la biotecnología, la realidad es que este tipo de equipos sofisticados no están al alcance de la mayor parte de la población por tratarse de secuenciadores genéticos que tienen costos de millones de dólares, señaló Soto.

Por ello, comentó, Miroculus se han dado a la tarea de democratizar el acceso a la salud mediante el diseño de un dispositivo de bajo costo que se vale de la biología molecular para detectar mediante un miligramo de sangre todas aquellas pequeñas moléculas alteradas que circulan silenciosamente por el organismo.

"La tecnología se denomina Microfluidos Digitales y ya cuenta con 25 patentes. Se basa en un dispositivo que opera con un kit bioquímico: incluye un cartucho en el que está precargada la información bioquímica y a la que se le pone el plasma de la persona, un instrumento donde se mete ese cartucho y los algoritmos que analizan los niveles de presencia de micro-RNA", detalló.

Con este aparato, abundó, lograron identificar en 650 pacientes estudiados con cáncer de estómago siete micro-RNA y estas pruebas están siendo validadas por los centros e institutos más importantes del mundo, como el Instituto Nacional de Cancerología (Incan) en México.

Diseño perfectible

El diseño es perfectible y por eso sus códigos están a disposición de la comunidad científica para obtener datos más precisos y tenerlos a la mano de los oncólogos de todo el mundo.

"Cuando la gente desarrolla cáncer es posible identificar la modificación de las proteínas de cada una de las células que se expresan y nuestro objetivo es justamente detectar esos biomarcadores existente en nuestro DNA que son copias que se replican.

"Los micro-RNA son pequeñas moléculas que regulan la expresión de los genes y los cuales se expresan de manera alterada cuando hay cáncer", aclaró.

La detección de los niveles de micro-RNA, añadió, se hace en segundos y ofrece la información científica adecuada para otorgar a esa persona las terapias adecuadas.

Esta plataforma, abundó, se diseñó para que la gente acceda a este tipo de pruebas a precios accesibles, a menos de 50 dólares.

"Esa es nuestra apuesta, la democratización del acceso a la salud para enfrentar al cáncer que amenaza con hacerse presente en una de cada tres personas en alguna etapa de la vida", detalló.

Soto se graduó como ingeniero en sistemas electrónicos en el Tecnológico de Monterrey en 2009 y después ingresó a la Singularity University, un programa de posgrados apoyado por la NASA y Google en el que únicamente son aceptados unos cuantos estudiantes.

En México ya se comenzó un protocolo de investigación con el Incan para hacer la detección con los familiares de los pacientes ya diagnosticados con cáncer de estómago.

Los protocolos deberán ser avalados por la Cofepris y, al lograrlo, será un paso para llegar al resto de América Latina.

Ampliar los protocolos

El proyecto va más allá. Soto está por entrar en contacto con el Instituto Mexicano del Seguro Social, así como con el Hospital General de México para llevar a cabo protocolos y demostrar la eficacia de su dispositivo.

El equipo de Soto también negocia con farmacéuticas en Brasil y Chile para que adopten el método de diagnóstico de Miroculus.

El aparato, comentó, en realidad se puede sostener en las manos y la idea es capacitar a todos los médicos de primer nivel para que hagan esas sencillas pruebas diagnósticas sin necesidad de que los pacientes manifiesten síntomas y hasta ese entonces accedan al tercer nivel de atención, cuando ya el cáncer está muy avanzado.

Soto, como ingeniero en sistemas electrónicos, emprendió antes proyectos trascendentes como Cuidemoselvoto, herramienta de monitoreo que permitió a los ciudadanos denunciar en redes sociales los delitos electorales detectados en 2009.

Pero por conciencia social y por el antecedente de cáncer de pulmón detectado en una tía de manera tardía, es que Soto decidió poner sus conocimientos a disposición de la compañía Miroculus.

Su trabajo ha tenido una amplia difusión en prestigiadas revistas científicas y empresariales, que lo han catalogado como el mexicano que puede ganarle la guerra al cáncer.

Cifras

De acuerdo con estadísticas del Incan sobre diagnóstico y atención de tumores malignos

80% de los casos en México se detecta en etapas avanzadas, cuando son más letales

2 meses pasan entre el diagnóstico y el día en que inicia el tratamiento

85 mil mexicanos fallecen anualmente por detección tardía del padecimiento