Incan analiza incorporar nuevo fármaco para cáncer de mama

En el estudio clínico Embrace, el mesilato de eribulina demostró ser eficaz para ofrecer mejor calidad de vida, así como menos efectos secundarios, en casos con metástasis.
Funciona como quimioterapia, pero con menos efectos secundarios.
Funciona como quimioterapia, pero con menos efectos secundarios. (Especial)

México

El Instituto Nacional de Cancerología (Incan) planea incorporar en sus tratamientos para pacientes con cáncer de mama un medicamento oncológico que, de acuerdo con los especialistas, “romperá paradigmas”.

Se trata del mesilato de eribulina —fabricado por los laboratorios Eisai—, un fármaco que ha demostrado clínicamente su eficacia al ofrecer una mejor calidad de vida durante un tiempo más prolongado a pacientes que ya tenían metástasis, en comparación con los tratamientos tradicionales, según los resultados que obtuvo la molécula en la fase tres del estudio clínico Embrace.

La doctora Claudia Arce Salinas, oncóloga del Incan que participó en los ensayos clínicos de este medicamento en pacientes del extranjero, señaló que el fármaco activo en mujeres con cáncer de mama demostró una mayor tasa de respuesta en retrasar la progresión de la enfermedad, además de que tiene un bajo perfil de efectos secundarios.

Pruebas

El Embrace constó de un estudio clínico en fase tres randomizado de 762 pacientes con cáncer de mama avanzado, de diferentes edades, razas, nacionalidades y subtipos tumorales, divididas en dos grupos.

El primer grupo, de 508 pacientes, fue tratado con mesilato de eribulina y el segundo, de 254, con TPC (terapias tradicionales), con el objetivo de comparar el índice de supervivencia de las pacientes.

El mesilato de eribulina fue probado en tercera línea de tratamiento, es decir, cuando el carcinoma de la paciente está en fase avanzada y ya presenta metástasis, lo que hace el cáncer incurable.

Las pacientes tratadas con Eribulina alcanzaron una supervivencia global del 13.2 meses en comparación de los 10.5 de aquellas que fueron tratadas con las terapias tradicionales.

Las especialista explicó que “si pone en una balanza” el beneficio contra los efectos secundarios del medicamento, resulta una opción terapéutica atractiva, lo que se discute con la paciente antes de darle el tratamiento para tomar la decisión de utilizarlo.

“En ese sentido este fármaco es mucho más eficaz, por eso queremos incorporarlo a las instituciones lo más pronto posible”, aseguró la oncóloga del Incan.

La especialista subrayo que, aunque la sustancia funciona como quimioterapia, es menos agresiva que las moléculas que se utilizan tradicionalmente para tratar esas neoplasias.

Por el momento, acotó, el fármaco solo estará disponible en el sector privado de salud.

No obstante, en el Incan se está analizando cómo desarrollar la mejor estrategia para que se incorpore a la oferta del instituto, incluso antes de que se complementen los trámites regulatorios para su introducción en el cuadro básico de medicamentos para que también llegue al IMSS, Issste y Seguro Popular.

En cuanto se apruebe en México tendrá la misma indicación terapéutica; sin embargo, para ello primero planean realizar estudios clínicos en pacientes de etapas avanzadas, para después ver la posibilidad de aplicarlo para tratar carcinomas en etapas más tempranas y conocer si otorga los mismos beneficios.

Situación actual

La doctora Laura Torecillas, presidenta de la Sociedad Mexicana de Oncología, destacó que en el país existe un mal pronóstico para las pacientes de cáncer de mama que son diagnosticadas en etapas avanzadas.

Actualmente la mejor opción para dichas pacientes es la quimioterapia; sin embargo, esta genera fuertes síntomas en las pacientes, principalmente vómitos, náuseas, caída del cabello y anemia.

Con el mesilato de eribulina los síntomas más comunes registrados en los ensayos clínicos fueron fatiga, una disminución de glóbulos blancos en análisis de sangre y que las pacientes en ocasiones sintieron manos y pies adormecidos. 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año se detectan 1.38 millones de nuevos casos y fallecen 458 mil personas por cáncer de mama, por lo que es una de las tumoraciones más frecuentes a escala global.

Aunque la incidencia de este tipo de cáncer es similar en países desarrollados y en desarrollo, la OMS destaca que la mayoría de las muertes se da en naciones de bajos ingresos, donde el diagnóstico se realiza en etapas muy avanzadas.

 

Estadísticas

En México las estadísticas sobre neoplasias malignas de mama, sin considerar el subregistro,  son las siguientes:

12 mil mujeres

se diagnostican anualmente con esa enfermedad.

2,400 casos

son de mexicanas que tienen menos de 40 años.

49% de muertes

por cáncer es por ese tipo de tumoración

23 mil 899 consultas

externas dio el Incan en 2013 a mujeres con ese mal