El Incan establece un acuerdo con el Cancer Treatment Centers of America

La colaboración interinstitucional permitirá incrementar los programas de investigación clínica, dar atención personalizada a los pacientes y mejorar el equipamiento médico.

México

El Instituto Nacional de Cancerología (Incan) estableció un acuerdo de colaboración con el Cancer Treatment Centers of America (CTCA), organización privada estadunidense que maneja cinco hospitales donde otorgan atención personalizada a los pacientes con un equipo interdisciplinario que analiza desde la dieta que deben seguir hasta los métodos de tratamiento más eficaces.

El director del Incan, Abelardo Meneses, y el presidente del patronato, Francisco González, viajaron a Phoenix, Arizona, para reunirse con el presidente del CTCA, Richard Stephenson; el especialista Gerard van Grinsven, el vicepresidente de los centros Robert de Mayo, y el director Matt McGuire, con quienes llegaron a un acuerdo de colaboración.

Ganarle al padecimiento

Alfredo Cantú, director ejecutivo del Patronato del Incan, explicó a MILENIO que el presidente del Cancer Treatment Centers of America es “un empresario cuyo propósito de vida es ganarle al cáncer; su mamá murió de esa enfermedad y nunca la trataron bien, entonces Stephenson fundó en 1988 el CTCA con la finalidad de que eso no volviera a pasar y que los pacientes tuvieran la mejor atención y el mejor tratamiento”.

El CTCA, abundó Cantú, “está enfocado en el paciente y no en la enfermedad. Ellos trabajan desde la alimentación, hacen un pronóstico de qué tipo de dieta deben de llevar, hasta cada una de las evaluaciones médicas que hacen con todos los especialistas que revisan el caso de cada paciente”.

Las terapias nutricionales, detalló Cantú, mejoran la calidad de vida y permiten a los pacientes tener un buen peso y mejorar su sistema inmunológico.

“Eso ha permitido que tengan altos índices de satisfacción  y de efectividad: eso es lo que queremos también traernos al Incan; empezar a cambiar el modelo y orientarnos hacia la persona”, comentó.

Los expertos del CTCA, destacó Cantú, utilizan lo último en tecnología de forma pronta y oportuna, y dan terapias que reducen los efectos secundarios, aumentan la energía del paciente y los mantienen con fuerza durante sus tratamientos.

Gracias al acuerdo de colaboración, “lo que se pretende hacer, a través de diferentes propuestas y modelos que ellos manejan, es implementar parte de sus procesos y adaptarlos a lo que en México hacemos en el Incan”, destacó.

“Ellos tienen hasta una granja donde producen sus alimentos orgánicos para el cuidado del paciente, ese es el nivel tan avanzado en su compromiso, saben que la alimentación es fundamental en el tratamiento... Tienen un equipo reconocido internacionalmente, guías de menús para cada tipo de cáncer”, detalló Cantú.

“La idea es que en el Incan empecemos a implementar un programa de alimentación más orientado hacia el tratamiento, con una dieta que no sea gelatina, sopa de fideo y pollo, sino que, si padece un tipo de cáncer que necesita ciertos nutrientes, ofrecer una dieta que los incluya”, señaló.

Intercambio de ayuda

El acuerdo de colaboración tiene tres objetivos principales. El primero será incrementar los programas de investigación clínica con revisión de protocolos y estudios genómicos.

Cantú detalló que ambas instituciones harán estudios conjuntos “con muestras clínicas de los pacientes para determinar a través de toda la evaluación de estudios genómicos si un carcinoma proviene de herencia, y si es así, cómo se puede evitar que la gente que tenga familiares con cáncer desarrolle este padecimiento”.

El director ejecutivo del patronato destacó que el Incan también ofrece sus instalaciones y capacidad de investigación, “es una relación ganar-ganar. Ellos van a ampliar sus conocimientos con lo que obtengan de México gracias a los investigadores del Incan y que les pueda servir allá con los pacientes mexicanos e hispanos”.

El segundo objetivo del acuerdo es desarrollar un programa de colaboración entre el personal de las dos instituciones con intercambios, seminarios y congresos médicos.

“Allá vamos a mandar gente del Incan a que se capacite en las mejores prácticas que ellos utilizan. Lo que queremos es que los doctores, las enfermeras y todo el personal médico aprendan las prácticas que ellos utilizan con los pacientes para poder aplicarlas acá, en ese sentido humano hacia el tratamiento”, comentó Cantú.

Donan equipo

El tercer objetivo es mejorar el equipamiento médico del Incan, ya que, gracias a una iniciativa del oncólogo mexicano Jesús Esquivel, director médico internacional del CTCA, el instituto estadunidense donará el equipo de Quimioterapia Intraperitonal Hipertérmica (Hipec), para el tratamiento de cáncer de tubo digestivo, ovario y colorrectal, así como todos sus insumos.

Cantú comentó que el Incan tiene un Hipec, “pero lo renta, entonces es un gasto mensual en el pago de la renta y los insumos. El CTCA nos va a donar este aparato con todo y los insumos para que nosotros podamos tener el equipo de alta tecnología”.

El Incan destina a la renta del Hipec “entre 2 mil y 3 mil dólares mensuales”, lo cual significa que, tomando en cuenta todo el gasto que implica, la donación permitirá un ahorro anual “de entre 600 mil y 800 mil pesos”, concluyó Cantú.

El CTCA en Phoenix

El Centro Médico Regional de Occidente es uno de los que maneja el CTCA y entre sus características destacan:

- 27 hectáreasde instalaciones con departamentos de oncología, nutrición y otras especialidades.

- 25 hectáreasadicionales para cultivar el alimento de los pacientes en una granja orgánica.

- 32 salasde consulta externa en las que trabajan 151 médicos.

- 7 equipos de oncólogos que usan un sistema de empoderamiento del paciente.

- 98 por ciento es el índice de satisfacción del paciente que registran los centros del CTCA.