Inauguran biblioteca “Miguel León-Portilla” en la UAM

Fue el propio historiador, antropólogo y filólogo quien inauguró el recinto en la Unidad Cuajimalpa y dijo que una biblioteca es un espacio viviente, un espacio de diálogo y debate.
León-Portilla es especialista en la obra de Fray Bernardino de Sahagún.
Miguel León-Portilla. Archivo (Cortesía UNAM)

Ciudad de México

El historiador, antropólogo y filólogo, Miguel León-Portilla, inauguró una biblioteca que lleva su nombre en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Unidad Cuajimalpa.

Durante la ceremonia, el miembro del Colegio Nacional desde 1971 y doctor Honoris Causa en 16 universidades dijo que una biblioteca es un espacio viviente, un espacio de diálogo y debate en el que es posible conversar con Cervantes, Shakespeare y Platón.

León-Portilla agradeció la decisión de la comunidad universitaria de asignar su nombre a la biblioteca y recordó los vínculos que le unen a la UAM, en especial como autor del lema: "Casa Abierta al Tiempo", que lleva esta casa de estudios desde su creación y por habérsele conferido el nombramiento de Doctor Honoris Causa.

"Es un gran gusto volver a la Unidad Cuajimalpa, donde estuve hace exactamente un año, cuando este recinto estaba en obra negra y que ahora veo en obra blanca", dijo al verificar los avances en la construcción de la unidad, en particular de la biblioteca.

"Hoy vuelvo con gran gozo, porque ¿a quién le dan pan que llore? y que le pongan mi nombre a una biblioteca, pues vale más que un pan", expresó el autor de "La visión de los vencidos".

En un comunicado, el historiador hizo una breve reflexión sobre la importancia de la existencia de las bibliotecas, pues son espacios donde se conservan, se custodian y se clasifican libros sobre una gama muy grande de temas, ya sea en papel o en formato electrónico.

Pero una biblioteca, dijo, es mucho más; es el receptáculo para un número infinito de diálogos que van a sostener los lectores con los autores de esos libros.

Lamentó que los niños y jóvenes de hoy no cultiven el hábito de leer y comentó que en su juventud él dialogó con Julio Verne y dio la vuelta al mundo en 80 días.