Inaugura Fundación Herrera Cabañas exposiciones

Desfiguros, del artista plástico Mario Patiño, es la exposición principal que presenta la Fundación, una muestra que puede leerse como una retrospectiva del trabajo del artista michoacano.
La Fundación Arturo Herrera Cabañas inauguró las exposiciones que permanecerán en sus salas hasta febrero de 2014.
La Fundación Arturo Herrera Cabañas inauguró las exposiciones que permanecerán en sus salas hasta febrero de 2014. (Eduardo González)

Pachuca de Soto

La Fundación Arturo Herrera Cabañas inauguró las exposiciones que permanecerán en sus salas hasta febrero de 2014, una muestra de tres obras distintas, tres generaciones y técnicas distintas, visiones del arte muy particulares que conviven en un espacio ciudadano.

Desfiguros, del artista plástico Mario Patiño, es la exposición principal que presenta la Fundación, una muestra que puede leerse como una retrospectiva del trabajo del artista michoacano, con obras desde 1986 hasta el presente, donde se aprecia el gusto del pintor por los colores, una inclinación por abordar temas sociales, y una evolución de su técnica y concepto.

“Me gusta mostrar obra de distintos periodos, para que la gente vea de dónde vengo, que tenga una idea también de la disciplina que siempre he tenido, y sobre todo porque no me considero un pintor convencional, es más como una forma de documentar mi resistencia, que creo es lo más valioso en mi obra”, comentó el artista en entrevista.

Una primera sala da la bienvenida a la exposición, obra figurativa donde ya mostraba una definición en el manejo del color, y en la que mostró una posición social definida, que él observa como característica y esencial en su creación, la misma que fue mal vista por años.

“Son temas sociales que nos son fáciles, no se venden, que inclusive no se expone, y éste, la Fundación Herrera Cabañas, es uno de los pocos espacios donde he podido exponerla en Pachuca, no es una obra digerible, aunque ya en este tiempo se aprecia más normal, pero cuando fue creada era más agresiva, cuando no podíamos hablar de sociedades de convivencia, de equidad de género, de violencia a la mujer, esos eran temas vedados.”

La de Mario es una obra que resulta de una sensibilidad visible en la personalidad del pintor, que asumió al arte como una forma de vida, y al que ha volcado creatividad y tiempo.

Este empeño es también visible en la obra abstracta hecha en los últimos años, y que interactúan entre sí para conformar un solo discurso, un concepto artístico en el que se pude perder el espectador en patrones minuciosos, en donde cada trazo o escurrimiento tiene una razón de ser.

La Sala de Arte Joven presenta Instante Paralelo de Manuel Saldaña y Manuel Barrero Leija, dos fotógrafos que encontraron similitud en discurso y objetivos artísticos, e idearon 39 dípticos, en los que cada uno aportó una imagen que conformó un discurso complejo.

“Todo empezó como un mano a mano, en el que al revisar los portafolios de ambos nos dimos cuenta de las similitudes en muchas de las imágenes, de ahí surgió la idea de empatar las fotografías y presentar estas similitudes”, comentaron.

Una hazaña si se recuerda que nunca hubo un acuerdo previo al momento de registrar las imágenes, y la que presentan deja ver objetivos particulares bien definidos, además de técnicas impecables.