Impulsan la composición de obras escritas para cuarteto de percusiones

El disco 'Endekaleidos' reúne los trabajos de Marilú Niño Prieto, Juanra Urrusti, Emiliano Suárez, Ernesto Góngora, Antonio Flores Castro, Jean Angelus Pichardo, entre otros.
Además de grabar las piezas, Tambuco ofreció clases y asesorías.
Además de grabar las piezas, Tambuco ofreció clases y asesorías. (Especial)

México

Ricardo Gallardo, director de Tambuco, considera que "es síntoma de buena salud en la vida musical creativa de México que exista un proyecto que albergue a 11 jóvenes que han escrito obras para cuarteto de percusiones. Es síntoma no solo de buena salud presente, sino también futura".

Gallardo se refiere al taller organizado por el Núcleo Integral de Composición (Nico), que relacionó a los integrantes de Tambuco y otros maestros con 11 compositores latinoamericanos —con una edad promedio de 30 años— para invitarlos a crear obras para cuarteto de percusiones. El resultado es el disco Endekaleidos, editado por Urtext Digital Classics, que se presentará el 1 de agosto en la Sala Blas Galindo del Centro Nacional de las Artes a las siete de la noche.

"Los alumnos son músicos que acaban de terminar su carrera o jóvenes profesionales —comenta Gallardo en entrevista con MILENIO—. El proyecto culminó con la escritura de las obras para Tambuco, pero fue un trabajo integral que abarcó clases, sesiones de audición, análisis de partituras y la asistencia a conciertos de Tambuco. Esto lo hizo una experiencia muy rica, pues el logro no es individual, sino resultado de una suma de voluntades".

El disco reúne los trabajos de Marilú Niño Prieto, Juanra Urrusti, Emiliano Suárez, Ernesto Góngora, Antonio Flores Castro, Jean Angelus Pichardo, Andrés Guadarrama, Rodrigo Espino Mendoza, Jimena Castellanos, Mateo Nossa y Aldo Lombera. El título es un término acuñado para el álbum, en el que se reúnen las raíces griegas contenidas en las palabras "endecasílabo" (once sílabas) y "caleidoscopio" (visor de bellas imágenes).

El estreno de las obras será la culminación de todo este proceso, agrega el percusionista. "Los autores tendrán su obra grabada, pero antes estuvieron en el estudio de Tambuco, lo que fue muy saludable. Se hicieron lecturas de las obras y tuvieron la oportunidad de hacer correcciones o reafirmar las cosas buenas, y regresarse a trabajar hasta que las piezas quedaron listas. Después grabamos las 11 obras en sesiones maratónicas".

Gallardo asegura que escribir para percusiones siempre resulta una sorpresa: "Hay sonoridades que, aunque escribas para ellas, cuando las escuchas pueden cambiar mucho. En el caso de las percusiones el color, el volumen y el timbre de instrumento a instrumento cambian mucho. Un compositor que escribe para cuarteto de cuerdas se puede imaginar ciertas sonoridades que no van a ser muy diferentes cuando las escuche en vivo. Con las percusiones no es así: los instrumentos poseen una densidad y un color muy diferentes, incluso si estás hablando de dos ejemplares de ese instrumento. En ese punto pudimos sugerirles ciertas combinaciones instrumentales que podían reflejar más claramente la idea original, sugiriendo cambios de instrumentos o tocar en cierta forma".

El disco, advierte el director de Tambuco, "va a ser un jardín zoológico, en el mejor sentido, porque lo que tratamos de hacer fue que cada alumno encontrara su propia voz. Que no solo escribieran bien para los instrumentos, que no solo la parte de oficio quedara bien resuelta, sino que, además, ayudáramos a que cada compositor estuviera satisfecho porque lo que quiso decir fuera dicho. Tratamos de motivar la búsqueda de la individualidad en la voz de cada compositor".