Mi psicoanálisis es a través de mis libros: Ignacio Solares

El escritor, quien llega a los 70 años, afirma que la mayor parte de sus obras están vinculadas a temas que le han llegado o ha soñado.
“No soy egresado de la UNAM, porque nunca he salido de ahí”, expresó casi a manera de broma.
“No soy egresado de la UNAM, porque nunca he salido de ahí”, expresó casi a manera de broma. (Nelly Salas)

México

Luis Spota le dio a Ignacio Solares la primera oportunidad de publicar un cuento a los 19 años de edad en El Heraldo de México. A los 25 fue jefe de redacción de la revista Plural, que dirigía Octavio Paz, después de salir de la revista Claudia que hacía con Vicente Leñero; a los 27 entró a Diorama de la Cultura y desde hace más de dos décadas ha estado en diferentes áreas de la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM, al grado de decir casi a manera de broma que "no soy egresado de la UNAM, porque nunca he salido de ahí".

A esa trayectoria habría que sumar lo literario, con títulos como Dellirium Tremens, La noche de Ángeles, El sitio, Columbus, Cartas a una joven psicóloga, El jefe máximo o Un sueño de Bernardo Reyes, por mencionar solo algunos. Todo ello es apenas un pálido reflejo de lo realizado a lo largo de las siete décadas de existencia de quien en la actualidad es director de la Revista de la Universidad.

"Tengo una sensación de duelo: ya vamos de salida, y creo que hice la mayor parte de lo que tenía que hacer. Por otro lado, estoy bien y digo 'vamos a seguir con nuevos proyectos', pero ya no es lo mismo de cuando tenía 30, 40 años... aunque soy creyente, no creo en la supervivencia personal.

"Como decía Borges: 'Borges ya no quiere seguir siendo Borges'. ¡Qué flojera seguir siendo uno!: Unamuno decía 'si no voy a seguir siendo yo, entonces para qué hay otra vida', pero yo no creo que mi Yo vaya a subsistir, y tengo la esperanza de que como siempre sucede, se olviden pronto de mí. Lo único que me consuela es que, a lo mejor, hay algún librito que pueda quedar para ayudar en los próximos años a alguien."

Ese es el primer corte de caja de Ignacio Solares, quien mañana recibirá un homenaje en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes (19:00 horas), en una ceremonia en la que estarán presentes Rosa Beltrán, José Ramón Enríquez, Humberto Musacchio, mientras los actores Jesús Ochoa, Antonio Crestani y Miguel Flores leerán fragmentos de su obra.

La realidad

La mayor parte de sus obras están vinculadas a temas que le han llegado o ha soñado, pero se trata de historias que siempre llevan algo personal, más allá de que puedan ser novelas históricas, de ahí su convencimiento de que la literatura es lo que más ha marcado éstos 70 años de vida.

"No tengo duda que lo que me ha marcado y apasionado y en lo que más he sufrido y me he divertido es en la literatura: los momentos de más intensidad, no tengo duda, han sido en la escritura, que por otro lado es lo más angustiante, porque a veces te sientas a la computadora y no se te ocurra nada: es espantoso, aunque para eso he tenido la salida del periodismo, del teatro, que me ha gustado mucho porque implica salir de mí, no estar encerrado en mi caja de cristal."

Hace ya varios años, Ignacio Solares habló de los problemas de violencia e inseguridad que comenzaba a vivir la sociedad mexicana, y se refirió a ellos como un veneno para el cual la cultura, la literatura, se podían convertir en el mejor antídoto.

De ahí su certeza de que todo lo que hagamos por la cultura va a contrarrestar, de alguna manera, aunque no sea visible e inmediato, ese veneno que está allí, agazapado y "que ya nos ha soltado zarpazos brutales en este país: vivimos en un momento crítico, de los más críticos de nuestra historia, por lo que debemos trabajar en el antídoto, no nos queda de otra".

Al llegar a los 70 años de vida, Ignacio Solares, ese chihuahuense que enfrentó una infancia complicada y que, a pesar de todo, se aferró a su idea de dedicarse a la literatura y al periodismo, sabe que es un momento para revisar su existencia en todos sentidos: en el profesional, en el literario, en el cultural, pero también en el personal, en el familiar y en el social, al grado que experimenta una sensación ambivalente: "si regresara el tiempo, reescribiría todo lo que he escrito".

"Mi psicoanálisis lo he hecho a través de mis libros, por lo pronto me lo he ahorrado y la molestia de estar yendo con un psicoanalista cada semana, pero además creo que es la mejor manera de sobrevivir en un mundo en el que por más que veamos el sol brillar y que el suelo esté firme, estamos rodeados de seres oscuros que en cualquier momento pueden hacer una hecatombe."