Iglesia católica, obligada a bautizar a hijos de gays

La Arquidiócesis de México señaló que es un derecho del niño, por lo que no se le puede negar el sacramento, pese a ello sigue siendo decisión del clérigo.
A veces las parejas homosexuales se presentan como madres o padres solteros para acceder al sacramento.
A veces las parejas homosexuales se presentan como madres o padres solteros para acceder al sacramento. (Mónica González)

México

La decisión de bautizar a los hijos de parejas homosexuales “es algo novedoso, no masivo” que no preocupa a la Iglesia católica mexicana, por ello el realizarlo o no se deja a la discrecionalidad del sacerdote y, aunque no se ha establecido una instrucción al respecto de esta situación, se reconoce que el sacramento no debe negarse, ya que es un derecho de los niños.

Sin embargo, algunos sacerdotes lo niegan y otros son engañados por las mismas parejas que prefieren presentarlos a bautizar como hijos de madres solteras o de padres abandonados.

Ante esta indefinición, sacerdotes y teólogos mexicanos coincidieron en la necesidad de reflexionar sobre el tema para uniformar criterios e informar que el bautismo no se puede negar a nadie porque es un derecho del infante.

Estos casos han empezado a hacerse públicos en los últimos dos meses a través de los medios de comunicación; sin embargo, se considera que se han realizado desde hace tiempo, pero fue hasta hace una semanas atrás que fueron dados a conocer. El primero de ellos, ocurrido el 26 de mayo, fue el de una pareja de lesbianas de Monclova, Coahuila.

Otras diócesis han registrado varios casos, pero no se han hecho públicos, por lo que se desconoce el número de éstos, ya que ninguna parroquia tiene la obligación de informar sobre el asunto.

Un ejemplo de esta situación es el caso de la diócesis de San Cristóbal de las Casas, donde su obispo, Felipe Arizmendi, reconoció que apenas se presentó un caso el cual no se publicitó.

El sacerdote Hugo Valdemar Romero, director de Comunicación Social de la Arquidiócesis de México, afirmó que “el bautismo es un derecho del niño, no de los papás, no podemos negar el sacramento, porque el infante no tiene culpa de nada”.

Señaló que a los sacerdotes de la Arquidiócesis de México se les ha informado que “si les llega un caso de éstos, no se pueden negar” a dar el bautismo.

Afirmó que fue una instrucción que dio el cardenal Norberto Rivera Carrera, para que los sacerdotes no nieguen a los niños el sacramento.

Reconoció que la instrucción “fue de manera verbal, no se ha preparado nada por escrito porque no es algo masivo, no es una situación preocupante, tan solo es algo novedoso que llama la atención, pero no veo la necesidad de el que salga un documento”.

El acta

Para elaborar el acta de bautismo solo existe un formato tradicional en el que aparece dónde colocar  el nombre de la madre y el nombre del padre. Éste es uno de los puntos que debe analizarse.

Felipe Arizmendi, obispo de San Cristóbal de las Casas, mencionó que en el caso registrado en su diócesis una de las “madres” aceptó ser la única en aparecer en el acta de bautismo, “pues no puede haber dos madres o dos padres”.

Pero, señaló, “estamos en estudio para ver qué es lo más justo o conveniente”.

Rogelio Alcántara, teólogo de la Arquidiócesis de México, señaló que la fe de bautizo “debe de estar de acuerdo y en consonancia con el acta de nacimiento, porque los datos civiles del niño bautizado (nombres y apellidos) y los del acta de bautismo deben coincidir”.

Agregó que “con respecto a la paternidad, que debe aparecer en el acta de bautismo, la tendrá que determinar el obispo de la diócesis, hasta que la Iglesia universal (o las conferencias episcopales nacionales) lo determinen canónicamente. Por tanto, esto aún se debe estudiar”.

Recordó que una unión de dos personas del mismo sexo no puede ser considerada matrimonio, por la misma naturaleza de éste.

Valdemar Romero señaló que hay una instrucción de cómo elaborar el acta de bautismo: “Se pone como en el acta civil… dos nombres… como se asienta en los libros de bautismo”.

Educar en la fe

Al ser cuestionados de cómo educar a estos niños bautizados en la fe católica, que establece el matrimonio entre un hombre y una mujer, que no es la realidad que ellos vivirán, el sacerdote Rogelio Alcántara destacó que “no podrá haber una educación adecuada en la verdad sobrenatural, pues ésta supone la verdad natural, no solo conocida, sino vivida”.

“La Iglesia siempre ha advertido, a quienes tienen la tutela de los niños bautizados, la obligación que contraen, que es la de educar a esa criatura en la fe y exhorta a los padres, tutores y padrinos a vivir de acuerdo con ella; de modo que si quieren afirmar su fe católica trabajen en un proceso de conversión”.

Al respecto, el sacerdote Hugo Valdemar dijo que una de las cosas que se pide a los papás es que eduquen conforme a la fe católica a los niños.

Reconoció que hay un conflicto, porque cómo se puede educar estando en una situación tan irregular que la Iglesia no acepta, “ahí queda  a la conciencia de ellos porque no podemos hacer más nosotros”.  No se les envía a las pláticas bautismales con todos los que las toman, pero se les da una especial de manera cuidadosa y respetuosa.

Víctor Solís, vocero de la Arquidiócesis de Durango, advirtió que ante la posible legalización de la adopción gay en más estados de México se prevé que los padres y madres homosexuales pidan los sacramentos para sus hijos. 

Aunque la Iglesia no puede negar los sacramentos, como el del bautismo, a los hijos de parejas gays, sí se pedirá que los niños sean presentados por una pareja hombre-mujer, que se comprometa a llevar su formación cristiana.

El teólogo dominico Julián Cruzalta destacó que el clero mexicano no se encuentra preparado para enfrentar estos casos, porque “no hay una costumbre de hacerlo, ni instrucciones que los obliguen”, por eso los párrocos son quienes toman la decisión y ellos fácilmente pueden negarle el sacramento al niño.

El sacerdote Manuel Corral, ex responsable de las Relaciones Interinstitucionales de la Conferencia del Episcopado Mexicano, afirmó que la Iglesia debe realizar un análisis profundo del tema y serán los obispos quienes establezcan los lineamientos en cada diócesis.

Los antecendentes

Lourdes Alejandra Badillo Valdés y Cristal Yazmín Cobas Barrón integran una familia homoparental por ser pareja homosexual. Se convirtieron en madres de una bebé dada a luz por Lourdes, quien fue inseminada artificialmente.

Lourdes y Cristal obtuvieron su acta de matrimonio al casarse en la Ciudad de México. Su hija fue bautizada en Monclova, Coahuila, el pasado mayo, por el obispo Raúl Vera.

Otro caso es el de las madres de Darío, Edzna Atzalin García y Ámbar Perera Almeida, quienes bautizaron al niño a principios de junio en Puebla. La ceremonia fue celebrada por Herminio Vázquez Pérez.