El IPN busca sustituir refrescos con bebida originaria de India

El brebaje, tipo sharbat, está elaborado a base de la planta moringa, frutas o pétalos de flores, a partir de una base cítrica de naranja.
Los estudiantes pertenecen a la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas.
Los estudiantes pertenecen a la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas. (Especial)

México

Actualmente, México ocupa el primer lugar a escala mundial en consumo de bebidas calóricas, lo cual contribuye a incrementar el índice de obesidad. Por ello, estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN) pretenden sustituir la ingesta de refrescos y néctares con alto contenido de azúcar por el consumo de una bebida tipo sharbat, elaborada a base de una planta india llamada moringa, la cual posee propiedades para regular los niveles de glucosa en la sangre.

Los estudiantes de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas señalaron que la moringa es muy poco conocida en México, ya que solo se cultiva en Morelos, pero debido a sus propiedades pretenden diversificar su consumo a través de la bebida que desarrollaron.

Los alumnos del proyecto explicaron que las bebidas tipo sharbat se preparan con frutas o pétalos de flores, a partir de una base cítrica; en este caso emplearon naranja.

La moringa le otorgó un sabor amargo a la bebida; sin embargo, los pasantes de Ingeniería Bioquímica lo disimularon al adicionarle hierbabuena y azahar. “El sabor final es muy fresco, solo contiene el azúcar proveniente de la fruta y una cuarta parte del valor calórico que tienen las sodas; debido a que la moringa regula los niveles de glucosa en la sangre, su consumo es ideal para las personas diabéticas”, indicó Luis Ángel Garduño.

Resaltó la importancia de que los niños consuman el producto y destacó que si desde los primeros años se les forma el hábito de ingerir bebidas de este tipo en lugar de refrescos, se crea una conciencia social al respecto y se contribuye a mejorar la salud.

La bebida fue adicionada con inulina, tipo de fibra soluble que favorece la digestión y por su acción prebiótica estimula el crecimiento de la flora intestinal benéfica.

Los jóvenes politécnicos destacaron que ninguna bebida calórica comercial contiene inulina, lo cual representa una aportación más para el cuidado de la salud.

Para mantener estable el color agregaron ácido ascórbico y el envase es de poliuretano impermeable a la humedad. Para garantizar la inocuidad de la bebida realizaron las pruebas microbiológicas que especifica la norma oficial.

El desarrollo del producto requirió de múltiples ensayos. Con el propósito de mejorar la formulación, los politécnicos realizaron diversas pruebas sensoriales, hasta que los participantes en dicho estudio otorgaron a la bebida el mayor nivel de aceptación; supieron que habían obtenido la formulación ideal.

Los desarrolladores del nuevo producto hicieron hincapié en la necesidad de poner al alcance de la población la bebida. Por lo anterior, pretenden comercializarla a través de una microempresa que planean constituir luego de incubar el proyecto en el Centro de Incubación de Empresas de Base Tecnológica del IPN.

Señalaron que escalar el producto no será complicado, pues el equipo que requieren para su elaboración no es muy caro; hicieron un balance de costos y resaltaron que el precio sería accesible y muy similar al de los refrescos.