IPN crea con desechos de coco suplemento contra la obesidad

Afirman que el desarrollo, además de ayudar a un problema de salud, puede beneficiar a pobladores de Guerrero, Colima, Tabasco y Oaxaca.
Después de un año de investigaciones demuestran que el producto reduce glucosa, triglicéridos y colesterol.
Después de un año de investigaciones demuestran que el producto reduce glucosa, triglicéridos y colesterol. (Especial)

México

Científicos de las escuelas Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB) y Superior de Medicina (ESM) llevan a cabo el proyecto multidisciplinario, coordinado por la doctora Alicia Ortiz Moreno, denominado Residuos de coco como alternativa para el desarrollo de productos nutracéuticos con aplicación terapéutica contra la obesidad.

Después de un año de investigaciones demostraron que los residuos del coco, cubierta externa y parte media, pueden emplearse para elaborar productos nutritivos que posean propiedades alimenticias y que podrían contribuir en el tratamiento para reducir los niveles de glucosa, triglicéridos y colesterol en la sangre.

Los efectos terapéuticos los corroborarán investigadores de la ESM, quienes llevarán a cabo el estudio piloto en personas, con el propósito de probar que los productos no son tóxicos y tienen efectos similares a los generados en los animales, lo cual, de verificarse, ayudaría a modular aspectos metabólicos alterados como: sobrepeso, obesidad y lípidos séricos.

La investigación, donde participaron alumnos de licenciatura y también de posgrado se dividió en módulos:

 Uno responsable de deshidratar el producto mediante microondas para, posteriormente, fraccionarlo en trozos pequeños y molerlo hasta obtener un polvo, cuyas partículas deben tener un tamaño específico para hacer las pruebas preclínicas con roedores y también para elaborar los productos.

Otro módulo analizó el polvo y lo suministró a roedores, quienes no generaron efectos tóxicos.

Durante esta etapa los productos disminuyeron la grasa visceral de los animales y consecuentemente se redujo el peso corporal, bajaron sus concentraciones de glucosa y comprobaron que otro de los productos ayudó a disminuir las concentraciones de colesterol, triglicéridos y la inflamación en el hígado, explicaron los científicos.

Un grupo más fue el responsable  de encontrar la formulación exacta de los productos nutracéuticos, para lo que fueron necesarias múltiples pruebas. En esta etapa a demás de los fitoquímicos, les fueron incorporados probióticos, microorganismos benéficos para la flora intestinal, para incrementar sus beneficios.

Con la realización de estos productos podría también beneficiarse la industria del coco, que en México tiene un fuerte impacto en el empleo y la economía regional en los estados que lo cultivan, como son Guerrero, Colima, Tabasco y Oaxaca, debido a que en la actualidad sólo se aprovecha el 17 por ciento de la cubierta y parte media, que es la fibra, y 83 por ciento restante es considerada como desecho.

Los productos son elaborados con base en la normatividad nacional e internacional vigente, sin embargo, los investigadores de la ESM señalaron que los nutracéuticos únicamente serían un complemento alimenticio, pero nunca un sustituto de una dieta correcta y mucho menos de los tratamientos farmacológicos.

Al finalizar el trabajo cuyos  resultados se han divulgado en congresos nacionales e internacionales, se tiene proyectado plantear un escalamiento del proceso de los residuos del coco.