El INAH cumple 75 años entre reconocimientos y carencias

El organismo encargado de la defensa del patrimonio arqueológico e histórico requiere mayores recursos para poder cumplir sus tareas.
Teresa Franco, directora actual.
Teresa Franco, directora actual. (Javier García)

Ciudad de México

Hoy se celebran los 75 años del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), creado el 3 de febrero de 1939 por mandato del presidente Lázaro Cárdenas. Desde entonces, la institución tiene la misión de preservar, proteger y difundir el patrimonio arqueológico, antropológico e histórico de nuestro país.

Para Alfredo López Austin, investigador emérito de la UNAM, el INAH realiza una de las funciones más complejas en nuestro país: la protección y defensa del patrimonio nacional. Explicó: “Tenemos una riqueza muy grande que perdemos constantemente; es una riqueza que se nos está yendo entre las manos por distintas razones, y creo que el INAH es precisamente la institución que, en la forma más correcta y más viable, responde más a los intereses nacionales”.

Por su parte, el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma consideró que el INAH realiza diversas funciones encaminadas a conocer mejor la parte antigua de nuestra historia. Señaló que el instituto cuenta tanto con estudios de antropología física como de etnología y antropología social, y que además “se dedica al rescate de las lenguas indígenas que llevan a cabo los lingüistas, quienes han proporcionado

información rica y variada acerca de las más de 50 o 60 lenguas que todavía se hablan en el país”.

José Luis Vera Cortés, director de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, definió al INAH como una de las instituciones más sólidas de América Latina, la cual no tiene precedentes por las diversas ramas que maneja en la investigación, la formación, el resguardo del patrimonio y su difusión. Además, puntualizó que es a partir de la formación del INAH que el gremio de los antropólogos terminó por profesionalizarse en México.

López Austin mencionó carencias: “Tenemos muy pocos arqueólogos y muy pocos conservadores; un país con la riqueza que tiene México, con la potencialidad de desarrollo arqueológico que tiene, no tiene el suficiente personal, teniendo las posibilidades científicas y tecnológicas de contar con ellos”. Consideró que para ello, es necesario destinar mayores recursos económicos a la conservación de los bienes.