"Hoy quiero querer a este México": Fernando del Paso

Rodeado de familiares, amigos, colegas y lectores, el escritor recibió un homenaje en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, donde celebró 80 años de vida.
Alejandro Toledo, Rafael Tovar y de Teresa, Fernando del Paso y Vicente Quirarte, ayer en el homenaje.
Alejandro Toledo, Rafael Tovar y de Teresa, Fernando del Paso y Vicente Quirarte, ayer en el homenaje. (Jorge González)

México

El cumpleaños número 80 lo festejó hace unas semanas, rodeado de sus familiares y amigos más íntimos, pero al mediodía de ayer le correspondió a sus lectores, a los cientos que llenaron la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes y a las decenas que debieron seguir sus palabras y las de los otros en pantalla gigante en la explanada del recinto. "No he hecho nada para llegar vivo a los 80 años", confesaba Fernando del Paso al tomar la palabra: "He bebido toda la vida, fumé durante 60 años, hice un poco de ejercicio, sobre todo con la mandíbula: no puedo presumir ningún mérito que justifique mi longevidad".

Sin embargo, allí estaba, en plena recuperación de los problemas de salud que prácticamente le habían impedido hablar en público: "Más que un escritor con éxito, soy y he sido un ser humano con suerte... Tuve la gran suerte de haber nacido, de hablar y escribir en lengua castellana; tuve también la suerte de nacer en el seno de una familia aficionada a la lectura y la suerte de encontrarme con buenos, magníficos, profesores de literatura".

Un agradecimiento del que no podían estar exentos los suyos, como cuando recordó que también tuvo la suerte de casarse con "Socorro y tener los hijos que ella me dio", en uno de los momentos más íntimos del mediodía.

Allí, Del Paso ratificó las palabras que dijera en la pasada Feria Internacional de la Lectura de Mérida, cuando en un diálogo imaginario con José Emilio Pacheco se preguntara: "¿A qué horas, cuándo, permitimos que México se corrompiera hasta los huesos? ¿A qué hora nuestro país se deshizo en nuestras manos para ser víctima del crimen organizado, el narcotráfico y la violencia?"

"Pero hoy quiero estar alegre", dijo Del Paso: "Hoy quiero quererlos a todos, quererme a mí mismo, hoy quiero querer a este México".

Voces sobre su obra

Durante la ceremonia Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), quien conoció al escritor hace tres décadas en la embajada de México en Francia, destacó en Fernando del Paso “a una voz que nos alerta y está pendiente de la conveniencia de su palabra y opinión. Por eso es escuchado. Su tiempo lo ha dedicado a la literatura, al dibujo, no a polémicas, al oportunismo o a la exhibición: él ha apostado por una obra y no por un lugar protagónico en la polémica”.

Con la presencia de Socorro, la esposa de Fernando del Paso, sus hijos Adriana, Paulina y Alejandro, además de escritores como José de la Colina, Cristina Pacheco, Enrique Krauze o Adolfo Castañón, además de José Carreño Carlón, director del Fondo de Cultura Económica, donde se llevó a cabo una mesa de reflexión en la que participaron Élmer Mendoza, quien reflexionó acerca de la novela Linda 67; Eduardo Antonio Parra se refirió a Palinuro de México, Alejandro Toledo a José Trigo, y Vicente Quirarte a Noticias del imperio.

Bajo el convencimiento de que Rulfo y Comalá están en José Trigo, “como están Joyce y Dublín”, Alejandro Toledo recordó que para Del Paso la literatura es “la mezcla de muchas voces que al mezclarse resultan irreconocibles. Es lo que habita en José Trigo”.

A Eduardo Antonio Parra la correspondió hablar acerca de Palinuro de México, a la que definió como una fiesta del lenguaje, pero también de las ideas, del conocimiento histórico y de la erudición artística.

“A lo largo de sus páginas, el lector entra y sale de la realidad. Vive sus sueños como si fueran ciertos y, de pronto, despierta para darse cuenta que la vigilia es tan engañosa como cualquier viaje onírico: una interminable borrachera lingüística”.

Para Vicente Quirarte, Noticias del imperio es una novela épica, pero también lírica, porque más allá de que los instantes poéticos más altos sean los monólogos de Carlota, en su conjunto transgrede todos los niveles. “Y si Palinuro es la versión mexicana de la Odisea, el Ulises de Anáhuac, Noticias del imperio  transforma en lirismo el material de la epopeya. Sabe que la misión del artista, como la del historiador, es investigar, imaginar y traducir los fantasmas que rodearon esa ilusión de vida, ese proyecto de nación”.

Miradas literarias que podrían resumirse en la de Élmer Mendoza: “La literatura de Del Paso es patrimonio de la humanidad: un producto renovable que estimula la inteligencia y la imaginación. Su obra se respalda en una estética de la novedad que la convierte en la gran matriz de la narrativa contemporánea”.