El Hospital General le reimplanta las manos con microcirugía a amputado

Para la intervención se requirió de 20 especialistas que unieran las estructuras complejas. Invertirán 2 millones de pesos en la rehabilitación del paciente.
La operación se pudo realizar por la buena condición en la que estaban las extremidades perdidas.
La operación se pudo realizar por la buena condición en la que estaban las extremidades perdidas. (Especial)

México

Un accidente con una sierra mecánica, en su propia carpintería, propició que Alberto Sánchez Garay, de 54 años, sufriera amputación de ambas manos.

Luego de batallar con diversas unidades médicas que se negaron a atenderlo, la familia llegó 10 horas después al Hospital General de México (HGM) donde se estabilizó y 31 días después del accidente un equipo de 20 especialistas logró unir cada arteria, vena, tendón, tejido, segmento de hueso y estructuras complejas para así reimplantar con éxito ambas manos en junio del año pasado.

"Parte del éxito del procedimiento microquirúrgico de reimplante se debió a que la familia, a pesar del peregrinar por hospitales, preservó ambas extremidades a una temperatura adecuada.

"Esto permitió restaurar todas las estructuras anatómicas y el flujo sanguíneo con un pronóstico muy bueno, ya que después de la rehabilitación, que puede demorarse dos años, recuperará 80 por ciento de la movilidad y podrá volver a realizar actividades manuales y a ser independiente", explicó Raymundo Priego Blancas, jefe del servicio de Cirugía Plástica del HGM.

Se trata del noveno reimplante de manos exitoso en el hospital: desde niños que se han volado los dedos con cohetes o con cualquier explosivo, hasta por machucones, y como adultos con padecimientos crónicos.

Por el momento, el señor Sánchez Garay sigue en el proceso de superar el trauma de haber sufrido un accidente que le impide ahora ser el sostén de su familia.

No obstante, el hospital invertirá, a lo largo de 48 meses, aproximada de 2 millones de pesos para que el señor Sánchez Garay logre reincorporarse a su vida laboral, familiar y social.

En todo momento el carpintero de Coyotepec, Estado de México, estuvo nervioso y, de hecho, al ver las imágenes de sus manos amputadas cerró fuertemente los ojos.

"Sigo con el proceso de curación. No he llevado plenamente mi rehabilitación...estoy en ese proceso. Yo era el sostén de mi familia; hacía muebles y tengo cinco hijos. En la actualidad me está apoyando mi esposa y me siento, de algún modo, un poco incómodo porque de ser el apoyo, ellos son los que están viendo por mí. Lo considero como un milagro (la recuperación de sus manos) que debo agradecer a la institución y a Dios", aseveró.

Al HGM llegan al año 17 personas con alguna amputación; pero no todas son candidatas a reimplante debido a la falta adecuada de procuración del órgano, ya sea un dedo, una mano o cualquier extremidad, debe de envolverse en una compresa o tela limpia húmeda.

"Se coloca en una bolsa del plástico con hielo, que no entre en contacto en directo. Hay que estar desechando el agua del descongelamiento porque la extremidad se va congelar y aunque llegue a tiempo a los servicios de salud, sencillamente ya no se puede reimplantar", precisó Priego Blancas, jefe del servicio de Cirugía Plástica del HGM.

Alcance de la microcirugía

Los procesos microquirúrgicos colocan al HGM como una de las unidades líderes en este tipo de procedimientos, con la diferencia de que la mayoría pertenecen al primer mundo, explicó el director del HGM, César Athié Gutiérrez.

"Lo fundamental es que este tipo de microcirugía se está utilizando para el intercambio de dedos en los pacientes diabéticos de manos y pies, con lo que ya no es necesario amputaciones completas. "También estamos recurriendo a los colgajos para cubrir úlceras grandes entre pacientes crónicos, para reemplazar piel o tejidos entre personas con quemaduras severas. Y muy importante es que estamos reconstruyendo mamas entre pacientes con cáncer para que su aspecto estético y funcional sean casi idénticos", dijo.

"Con el nuevo quirófano híbrido se harán reimplantes y trasplantes; lo que antes era amputable ahora ya no lo es. Cuando nos enfrentamos a partos de alto riesgo, donde sabemos que va a haber una hemorragia, logramos evitar este tipo de problemas, y con ello hemos salvado la vida, en las últimas semanas, a 8 mujeres que estaban condenadas a fallecer", finalizó.