Hospital General busca récord de reconstrucción de senos

Un grupo de 11 cirujanos plásticos trabaja 14 horas al día, de lunes a sábado, para hacer las operaciones gratuitas a mujeres que tienen entre 18 y 73 años.
Raymundo Pliego, jefe de cirugía plástica y reconstructiva del HGM
Raymundo Pliego, jefe de cirugía plástica y reconstructiva del HGM (Octavio Hoyos)

México

Un grupo de 11 cirujanos plásticos trabaja en el Hospital General de México (HGM) 14 horas al día, de lunes a sábado, para superar el récord nacional y mundial de realizar 370 cirugías reconstructivas de mama —70 más que las planeadas— a mujeres de 18 a 73 años que se sometieron a una mastectomía radical en uno o ambos senos por padecer cáncer.

Raymundo Pliego, jefe de cirugía plástica y reconstructiva del HGM, explicó que las intervenciones gratuitas forman parte de la primera Macro-Campaña de Reconstrucción de Mama, única en el mundo, dirigida a las sobrevivientes de cáncer que carecen de seguridad social.

La campaña

"Esta es la primera campaña en su tipo a escala global y superará la meta inicial de 300 cirugías de reconstrucción mamaria a lo largo de octubre. Hasta la fecha hemos atendido a 240 mujeres, solo a 10 se le han realizado reconstrucciones bilaterales", comentó Pliego en entrevista.

A las instalaciones del HGM llegaron candidatas de todo el país. Se eligieron a aquellas que ya culminaron con su tratamiento oncológico y que después de dos o tres años de remisión no presentan actividad tumoral.

"Estamos haciendo reconstrucción en dos grupos: en el primero se encuentran aquellas mujeres de las que tomamos tejido, piel y grasa del abdomen, así como una pequeña arteria y una vena milimétrica que unimos a través un microscopio para restituir la circulación sanguínea, con lo que se proporciona volumen y forma; el resultado se aprecia de inmediato", señaló.

En el segundo grupo están las pacientes que, por tener alguna otra enfermedad, como diabetes, requieren de un procedimientos basado en la colocación de un dispositivo llamado expansor mamario, que viene con una válvula que se infla cada semana hasta lograr el volumen y tamaño solicitado por la mujer.

Luego se coloca la prótesis que, dijo, es recubierta con piel extraída del músculo dorsal ancho. Son pacientes a las que se les debe dar seguimiento por 10 años, tiempo estimado que dura la prótesis, a efecto de colocarle otra en caso de ser necesario.

La campaña es financiada por el Seguro Popular y organismos privados, que aportan por cada mujer más de 250 mil pesos, tiene como premisa reconstruir de manera personalizada, lo que significa que pueden elevar el volumen y tamaño de la copa. "Son pocas, pero ya han elegido tener 36B de talla", comentó Pliego.

"Una vez que ya completamos la expansión y colocamos la prótesis definitiva de silicón, el siguiente paso es la simetrización con respecto a la mamá sana... Luego comenzamos la reconstrucción del pezón, que también se toma del tejido y adquiere proyección, y al final se tatúa igualando el tono de piel de la aureola", especificó.

Poco acceso

Estadísticas del Instituto Nacional de Cancerología reportan que en México 80 por ciento de los 23 mil casos anuales de cáncer de mama se somete a una mastectomía; sin embargo, precisó Pliego, solo dos de cada 15 que perdieron un seno tienen acceso a una reconstrucción.

El cirujano explicó que junto con sus colegas pusieron a trabajar todos los quirófanos del HGM debido a que la mastectomía no solo provoca daños psicológicos, sino que además algunas pierden el equilibro y experimentan cambios en la columna vertebral.

La mastectomía también propicia conductas de violencia y de discriminación, como relató María Elena López, de 54 años y oriunda de San Luis Potosí.

"Sí afecta quedarte sin un seno. Como mujer ya no es fácil desvestirse delante de un hombre, tampoco es sencillo verte al espejo. Mi marido es un tipo muy grosero, muy macho, me llegó a decir que yo era una mutilada. Todo esto afecta psicológicamente", comentó la paciente.

"También cuando hago ejercicio no faltan los hombres que voltean a verte y eso es muy incómodo. Lamentablemente las sobrevivientes somos atacadas por esos machos y no se imaginan cuanto nos afectan", dijo poco antes de que el equipo de cirujanos la trasladara al quirófano, donde espera que le cambien la vida.