El 'narco', un monstruo de nuestro tiempo: Aridjis

El autor se planteó el reto de escribir una novela de temas populares que se ven en el cine, la televisión y hasta en los cómics.
“Los zombis, un tipo de personaje que nuestra época está creando”.
“Los zombis, un tipo de personaje que nuestra época está creando”. (Jorge Carballo)

México

La narrativa de Homero Aridjis no solía estar tan cerca de la realidad, pero desde su anterior novela, Los perros del fin del mundo, se vio en la necesidad de inmiscuirse con la atmósfera de nuestro presente, lo que sigue en su libro más reciente, Ciudad de zombis (Alfaguara, 2014), en el que buscó "describir algo semejante a lo que estamos viviendo".

"De ahí surgió la ambición de escribir esta novela, que podría ser una metáfora del México actual: una novela sobre zombis es un desafío para un escritor, pero si uno ve la historia de la literatura y, sobre todo, ese modelo histórico que tenemos en El Quijote, encontramos que Cervantes escribió una novela casi paródica de los libros de moda de su época, que eran los libros de caballerías."

Aridjis así se planteó el reto de escribir una novela de temas populares que se ven en el cine, en la televisión y hasta en los cómics, pero que revelan un espíritu de la época: no un tipo de ser humano, sino de ex hombre y de ex mujer, "casi figuras de un juicio final o de un pasado primitivo".

"Los zombis representan un tipo de personaje que nuestra época está creando, aun cuando los personajes se originaron en la novela La isla mágica, escrita por W. B. Seabrook, de 1829, una obra un tanto naif, casi de descubrimiento de los ritos del vudú, a través de gente sin voluntad, descerebrados o desalmados, que carecen de alma.

"Lo que me animó a tratar de ser original fue mi percepción de una sociedad que ha creado un nuevo tipo de monstruos: los vivos-muertos, no los muertos vivientes del vudú haitiano, porque esos son como especímenes controlados por voluntades ajenas, sino los vivos-muertos que parecen vivos, pero tienen el alma muerta".

Una ciudad en muchas

Cuando Homero Aridjis pensaba en la ciudad escenario de su historia, le vinieron a la mente muchas del país: Tijuana, Ciudad Juárez, Reynosa, Monterrey o Veracruz (todas con problemas de violencia), pero apostó por moverse más en la ficción para contar la historia de un periodista que debe rescatar a su hija secuestrada por el peor de los delincuentes, un pederasta llamado "El señor de los zombis".

"Aquí sería como realismo fantástico, porque está basado en un hecho de realismo casi brutal, pero con fantasía encima, con un poco de ciencia ficción y de cultura de la época, casi de villanos exagerados, como en los cómics: villanos de un futuro que ya está aquí, porque se trata de un material que es ficción, pero que está motivado por una realidad brutal."

Uno de los temas que más interesaba al escritor era el de la trata de niñas y de mujeres: desapariciones que se dan cuando van de la escuela a su casa, o andan en un camino rural y de pronto las levantan, y no vuelven, a lo que se suma la desesperación de las familias por "encontrarse con monstruos casi invisibles, que llegan a estar protegidos por la policía".

Ciudad de zombis no resultó nada sencilla de escribir para Homero Aridjis, puesto que se volvió demasiado invasiva de su espíritu, de su vida cotidiana, al ser un tema del que no se puede decir "escribo, me alejo y después me olvido. No, se le mete a uno dentro y yo tenía que interiorizar esta realidad brutal que está viviendo México, no quería que caer en el tipo de novela que trata de los narcos, que a veces se convierte en folclor del narco, en trivialización: lo hace chusco, lo hace simpático, extravagante. Yo quería verlo como lo que es: un monstruo de nuestro tiempo creado por nuestra realidad política, social y económica." M98