Homenajean a Hugo Gutiérrez Vega

Tovar y de Teresa dijo que en la UdeG el poeta “comenzó a buscar palabras en los libros para fabricar con ellas una vida entera, creativa y amorosa”.
Tonatiuh Bravo Padilla, el literato y el titular del Conaculta.
Tonatiuh Bravo Padilla, el literato y el titular del Conaculta. (Mariana Hernández)

Guadalajara

Estoy muy agradecido con mi Universidad, tanto que le voy a hacer un obsequio: el de la brevedad. Me han hecho recordar muchas cosas: pensaba en Lagos de Moreno, en la figura de Francisco González León recordando el trayecto de la parroquia a la botica donde vivía y escribía. Estoy recordando el patio de la casa de la abuela en la calle Morelos 607, frente a Jesús María, una de las iglesias barrocas más discretas y comedidas de Guadalajara. El patio, las macetas, los pájaros, ahí me veo como maceta que no sale del corredor y espero que así siga siendo siempre, aunque el ‘siempre’ me parezca el colmo del optimismo”.

Esas fueron las palabras que Hugo Gutiérrez Vega expresó durante el homenaje que ayer le rindió la Universidad de Guadalajara por su 80 aniversario, celebrado en el Paraninfo Universitario, en un acto al que acudieron cerca de 100 personas entre las que estuvieron Raúl Padilla López, presidente de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), el escritor Fernando del Paso y la secretaria de Cultura de Jalisco, Myriam Vachez Plagnol.

La mesa principal estuvo integrada por Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), así como por Héctor Raúl Solís Gadea, rector del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, el rector general de la casa de estudios, Tonatiuh Bravo Padilla, y los escritores Juan Domingo Argüelles y Marco Antonio Campos. La solemnidad no estuvo invitada: lo que imperó durante la ceremonia de homenaje fue un ambiente relajado en el que incluso hubo espacio para instantes de buen humor, y fue el propio Gutiérrez Vega quien arrancó, en más de una ocasión, la risa de los presentes.

Durante su intervención, Rafel Tovar y de Teresa, dirigiéndose a la mesa principal y a algunas personalidades presentes, mencionó que era “un gran gusto compartir este reconocimiento en su casa, en esta universidad, en Guadalajara, donde comenzó a buscar palabras en los libros para fabricar con ellas una vida entera, creativa y amorosa”.

El funcionario recordó que Gutiérrez Vega recibió el año pasado el Premio Nacional de Ciencias y Artes, en la categoría Lingüística y Literatura, y dijo  que “fue un justo reconocimiento que le pone luz a una gran trayectoria, un premio merecido a la inquebrantable vocación de un poeta central en las letras de nuestra lengua. Es parte del reconocimiento que le debemos por su importantísima labor cultural que ha desarrollado como funcionario, diplomático y universitario, así como escritor y periodista, vinculado de forma permanente a los procesos culturales de México”.

Previo al discurso de Tovar y de Teresa, de las palabras del homenajeado y de la entrega de un diploma honorífico, el acto comenzó con la lectura de una semblanza por parte de Solís Gadea y enseguida vinieron las palabras de Argüelles, quien comenzó diciendo: “Agradezco mucho participar en este acto que tiene el propósito de destacar las virtudes y el valor de la obra de Gutiérrez Vega y sus actitudes humanas. Hugo me honra con su amistad”; de esa forma el escritor rememoró que ha acompañado al homenajeado en dos actos similares más: cuando se le rindió un reconocimiento por sus 70 años de vida y otro más cuando cumplió 75.

Finalizó su intervención con la lectura de un texto que preparó para la ocasión titulado “Oda a Gutiérrez Vega en sus 80 años” y en el que destacó que el vate y periodista “nos enseñó una cosa fundamental a los lectores y a los poetas, en la segunda mitad del siglo XX: hablarle de tú a la poesía”.

Por su parte, Campos recordó que conoció al poeta en los años setenta, cuando trabajaban en la Universidad Nacional Autónoma de México, pero que fue en otro momento, durante una estancia en Salzburgo, donde Gutiérrez Vega concretó, a petición de Campos, una entrevista con Yannis Ritsos en Samos, encargándose de los detalles logísticos y que a partir de ahí comenzaron a cartearse y a compartir los mismos gustos por el cine y la literatura.

En esa tónica, Bravo Padilla destacó que el acto formaba parte de una edición especial de la Cátedra Hugo Gutiérrez Vega, creada en 2009 por la UdeG: “Hacemos un alto hoy para rendir un homenaje a su fuente de inspiración, nuestro estimado maestro y amigo con motivo de sus ocho décadas”. El rector general subrayó que esta cátedra se ha formado para fomentar el profesionalismo en el periodismo cultural y las letras, así como para impulsar la investigación cultural, política y económica respecto a la sociedad mexicana y universal.