Los hipsters mexicanos se cuelan a la literatura

Ricardo Garza Lau, autor de 'Hipsteria' (Planeta, 2014), incluyó en la trama de su primera novela los artilugios tecnológicos de todos los días: tuits, chats, post, mails...
El término hipster empezó a utilizarse en la década de los 40 en EU.
El término hipster empezó a utilizarse en la década de los 40 en EU. (Shutterstock)

México

Si la RAE aceptara el término hipster, la definición podría ser algo como: partidario o simpatizante del movimiento caracterizado por buscar estilos alternativos de vida y alejarse de las corrientes culturales predominantes, del mainstream.

Entonces podríamos hablar de hipsterliteratura, género literario que reflejaría la vida de estos personajes urbanos, y que además utiliza como herramienta narrativa conversaciones de whatsapp, tuits, posts en blogs y Facebook.

Algo así como llevar a los libros la vida real del 2014.

Más que hacer hipsterliteratura, los escritores de nuestra generación deben "desarrollar la literatura basada en interacciones a través de redes sociales o apps", dijo Ricardo Garza Lau, autor de Hipsteria (Planeta, 2014), desde su computadora, tablet o móvil, en una entrevista por e-mail para Milenio Digital.

Las obras literarias suelen mostrar –indirectamente– la naturaleza de los medios de comunicación; son fuentes de la historia que documentan el uso de las tecnologías de la época como el tren, el telegrama, el correo, la fotografía, la televisión, el cine... No incluir esta parte de la vida del siglo XXI "es hasta medio falso", dijo Garza Lau.

Hipsteria es la historia de un "clasemediero" de nuestra época que gasta "la mitad de su tiempo relacionándose a través de internet".


Primera novela del editor y periodista web y de medios impresos, Hipsteria es la historia de un "clasemediero" de nuestra época que gasta "la mitad de su tiempo relacionándose a través de internet" con sus amigos.

Ya existen en el mundo obras de esta tendencia literaria. Por ejemplo, en Taipei, el escritor estadunidense Tao Lin presentó chats del servicio de Google —gtalk. El escritor de 29 años de edad recordó el libro del publicista Matt Beaumont, e, "una historia contada exclusivamente a través de correos electrónicos"; y Contra el viento del norte, del austriaco Daniel Glattauer.

El escritor de 29 años de edad no espera las "palmadas en la espalda" de otros escritores, que le indiquen que es bienvenido al mundo literario de México. Si en vez de escribir sobre un publicista hipster, hubiera contado la historia de algún militar "o algo sobre transexuales violadores de Tepito"; en este momento no sería víctima del bullying y estaría "bebiendo mezcales en una cantina... o intentando seguir el camino de los escritores de la anterior generación".


TODOS SOMOS HIPSTERS

Ya saben. Practican yoga y tai chi; su medio de transporte en la ciudad es la bicicleta; siempre traen cámara; coleccionan vinilos. Como el personaje principal de Hipsteria, Sal Thompson, que decoran su casa con aparatos y muebles vintage —que compran en el extranjero o en el tianguis de segunda de algún barrio de la capital. Toman mezcal y cervezas artesanales que fotografían y suben a internet.

El publicista en la crisis de los 30 pertenece esta "subcultura urbana", es parte de la generación nacida en los 80s y 90s; "a la que no le tocaron grandes conflictos o crisis económicas, que vivió la niñez con videojuegos, a la que le llegó internet en la secundaria", dijo Garza Lau.

Los hipsters son "una generación desesperada por ser auténtica", en una época en la que "lo alternativo y marginal" es "parte del capitalismo y no contra éste". Aceptar que eres hipster "es aceptar dicho absurdo... y sin embargo, todos los veintitrentañeros citadinos tenemos algo de hipsters".


EL INTERNET COMO HERRAMIENTA

Thompson, estrella de Twitter y habitante de la colonia Duquesa en Ciudad Capital, confía en el poder de las redes sociales para influir en la opinión de los votantes que elegirán al próximo presidente de su país, Anahuaclandia.

Pero eso no sucede. La trama de Hipsteria incluye una "crítica a la ingenuidad y arrogancia que tenemos quienes estamos en internet todo el día". Garza Lau considera que para que la ciudadanía gane las elecciones desde internet "habrá que esperar a que la generación de los que tenemos veintes o treintas ahora tengamos 50 y por lo tanto los que sean menores usen de manera semejante a la tecnología. Y claro, esperar a que el uso de internet se abarate y masifique tanto como la televisión."