“Bailamos para decirle algo a la gente”: Guillaume Gabriel

La compañía Hervé Koubi se presentó el viernes en el puerto de Acapulco.
La compañía Hervé Koubi durante su presentación en el Festival de Francia en Acapulco.
La compañía Hervé Koubi durante su presentación en el Festival de Francia en Acapulco. (Especial)

Acapulco

Ahí donde alguna vez, la corona española construyera el Fuerte de San Diego, para defender las mercancías que llegaban de la Nao de China, de los piratas ingleses y holandeses que querían apoderarse de ellas, el viernes pasado se presentó una de las compañías de danza contemporánea francesa más reveladoras de los últimos años: Hervé Koubi.

Por un espacio de 35 minutos, la agrupación de Cannes, tomó las instalaciones de lo que actualmente es el Museo Histórico de Acapulco, para bailar por los techos, los pasillos y el piso de piedra; entre la gente, que acompañada de un trago no dejaba de mirar azorada como los intérpretes pasaban a su lado y les respiraban casi en la cara, con el objetivo de mostrar su puesta en escena: La hora de las flores.

La presentación de la compañía, la cual responde al nombre de su director: Hervé Koubi, coreógrafo francés de origen argelino, se dio en el contexto del 11 Festival de Francia en Acapulco, el cual está dedicado a honrar las dos décadas de hermandad, entre este puerto y Cannes.

Guillaume Gabriel, coreógrafo de la agrupación, dijo que el montaje que se presentó en el Fuerte San Diego es una paradoja de la vida: “Es la historia de una flor. Cuando menos te das cuenta envejeces y mueres. Esto también es parte de la relación que existe entre el tiempo y la danza. Hay una juventud, ésta con el tiempo desaparece. Finalmente mueres. Tu cuerpo se va. No sabemos a dónde, pero se va”.

Con casi 15 años de haberse fundado, la agrupación, conformada por 11 bailarines argelinos y uno de Burkina Faso, prioriza el trabajo interno, aquel que los lleva a la introspección: “el que nos hace bailar para decirle algo a la gente”, explica en entrevista.

Esto se debe a que su director, Hervé Koubi, se enteró de que su familia era de Argelia recién cuando tenía 25 años: “Un día Hervé vio una foto de su abuelo con la vestimenta típica argelina, entonces fue y le preguntó a su papá cuál era su origen, y éste le contó la verdad”, recuerda.

“Durante años, su papá había ocultado la historia, porque cuando fue la Guerra de Argelia (1954-1962), en contra de la ocupación francesa, la familia de Koubi huyó a Francia y prefirió olvidar todo lo que había vivido antes”, menciona.

De alguna manera esta historia ha marcado la trayectoria de la compañía y su manera de crear coreografías. Es tanta la influencia que sus puestas en escena sí tienen una marcada característica árabe y africana, dice Gabriel.

En la presentación que se hizo de La hora de las flores el viernes pasado, participaron siete bailarines franceses y 18 mexicanos. Según el también cofundador de la agrupación, esto se debió a que actualmente la compañía está realizando una gira por Francia.

“Nosotros trabajamos mucho en coproducciones. Nos apoyamos con otras personas. Hacemos encuentros con gente con la cual podamos intercambiar experiencias. Así surgió este proyecto para venir al festival”, argumenta al término de la presentación.

Cada trabajo de la compañía tiene un propósito, por lo tanto, bailarines con características específicas que se amoldan a los requerimientos que buscan sus directores, menciona.