“Necesario un comité para selección de películas en festivales”

El actor y productor lagunero Héctor Kotsifakis señala que para vivir de la actuación tuvo que ir más allá del simple "amor al arte", aprendiendo a venderse como un producto artístico.

Torreón, Coahuila

Aunque reconoce el esfuerzo para la realización del primer Festival Nacional de Cine en Torreón, el actor y productor torreonense Héctor Kotsifakis Garza consideró necesaria la creación de un comité especial para realizar la selección de films en una siguiente edición y garantizar la calidad y por ende, una buena asistencia.

Se debe además reactivar espacios que sirvieron como semillero de actores, como es el Teatro Garibay, escenario en el que el protagonista de cintas mexicanas como "Guten Tag Ramón" y "Detrás del Poder", mostró sus cualidades histriónicas en producciones locales.

"Los beneficios que se obtienen son mayores, los gobiernos deben entender ésto para que haya más dinero, para que venga más gente y se cree una opción de mercado con una expo locaciones para la industria cinematográfica”.

Hoy señala que para vivir de la actuación tuvo que ir más allá del simple "por amor al arte", aprendiendo a venderse como un producto artístico y dar a conocer a los empresarios, las diversas posibilidades que tienen para poder invertir en la industria del cine, sin sacrificar la calidad que deben tener las cintas hechas en México.

Para aquellos que no tienen referencia, ¿quién es Héctor Kotsifakis?

Soy actor nacido en Torreón, hice teatro con la señora Chelo que fue mi primera maestra de actuación, el doctor Garibay, con Alfonso López Vargas, también me dio clases Rogelio Luévano; por cierto, qué lástima que esté cerrado el Teatro Mayrán (Garibay).

Me parece una verdadera pena, ya que ha sido un semillero importante de personas que hoy en día nos dedicamos profesionalmente a la actuación, en cine o teatro, que estamos en la industria del entretenimiento y no sigan saliendo generaciones de chavos dedicados a este ambiente.

Hice seis obras de teatro con Jorge Méndez antes de irme a México por cinco o seis años. Lo último fue la adaptación de “El Larazillo de Tormes”. En una gira que hicimos con esta obra a Tlaxcala, llegué a México a la UNAM, quedándome a estudiar la licenciatura en Arte Dramático y me quedé allá, no te puedes dedicar a esto en otro lado.

En 1996 tomas la decisión de irte a México hoy vuelves a La Laguna, ¿consideras que laboralmente sigue sin haber oportunidades reales para los actores en la región?
La migración se va a seguir dando en muchos Estados de la República, es difícil tener oportunidad, la competencia está voraz. O te especializas en algo para que no haya tanta competencia, o de lo que estudiaste te tienes que volverte un “picudazo” para asegurar tu espacio de trabajo, porque en cualquier momento, llega otro y adiós.

La falta de oportunidades, es la falta de oportunidades y todo es consecuencia de la forma en cómo ha sido gobernado el país durante muchos años, así nos tocó a nosotros, algo tenemos que hacer y no quedarnos en casa a morirte de hambre al igual que tus hijos.

O que no tengas oportunidad de criar una familia porque no tienes la manera de mantenerla, es ese el momento en que se activa el motor interno que te dice, me voy a otro lado a hacerla.

¿Cuál ha sido el sacrificio más grande que ha hecho para poder continuar su sueño?
Cuando estudiaba en la UNAM y no tenía oportunidades de trabajar como actor, hice dos actividades que nada que ver con la actuación, la hermana de un compañero tenía una tienda en Coyoacán, donde se vendían productos de nata.

"Quiero conseguir un protagónico en una producción extranjera no necesariamente en Hollywood, quiero el reconocimiento internacional, es hacia donde estoy apunando mi carrera”.

Su hermano me llevaba una hielera llena de vasos cerrados de nata para venderlos, entonces me vestía de menonita y me ponía en un semáforo en el Pedregal con mi overol y mi sombrero. En tres horas sacaba lo que necesitaba para la semana, fue muy pesado.

Hubo otro trabajo en que vendía discos y libros usados en el Centro Cultural Universitario sábados y domingos y me pagaban bien. Sí hubo días en que no teníamos para comer, son historias rudas que la familia no se enteraba, porque luego te obligan a que te regreses. Esta una carrea de muchos sacrificios.

¿Qué tan complicado ha sido posicionarse como marca y venderse como producto?
En mi caso fue difícil porque al principio no crees en eso y dices, no ni madres, ellos son modelos y salen en la tele, yo soy actor y batallas un rato en aprender a vender, porque si no por más actor que quieras ser o que seas, si no tienes chamba no existes.

Hay que hacer televisión pero hay que hacerla bien, porque si no la haces tú la va a hacer cualquier otro y va a cobrar esa lana por ti, entonces mejor la hago yo. Hoy en día vivo de lo que es televisión, de pronto hago teatro muy comercial pero nunca he hecho una obra de teatro tonta.

Se ha dado un fenómeno interesante, somos muchos los de Torreón quienes nos dedicamos al cine, actores, directores, guionistas, caracterizadores, escenógrafos, por eso me parecía absurdo que no tuviéramos un festival de cine. Me encantaría que este festival fuera creciendo, que sea internacional.

El cine puede ser un buen negocio, todo se basa en la oferta y la demanda, hay que generar el público exigente que pida producciones que puedan recuperar lo que fue la época de oro del cine mexicano.

Si este festival continúa debe existir una comisión que escoja las películas y no debe estar integrado ni el director del festival, ya que se puede pensar que sólo invita a sus amigos y no que no son las mejores películas las que se presentan.

Se tienen muchas posibilidades de crecimiento, pero allí se debe involucrar a la iniciativa privada, en publicidad, catálogo de locaciones, retomar el proyecto de los estudios de cine.

¿Cómo convencer a empresarios para que le apuesten a la industria cinematográfica?
Se han reformado algunas leyes que nos han ayudado mucho para esto, como el Estímulo Fiscal a Proyectos de Inversión en la Producción y Distribución Cinematográfi ca Nacional (EFICINE).

podemos usar el 10% del total del ISR que declaran las empresas, se puede utilizar para hacer una película, de tal manera que si se convence a algún grupo comercial importante que tenga ventas trasnacionales que puedan dar cinco o diez millones de pesos para hacer una película, ya sólo falta conseguir otros 30 en el IMCINE pueden obtener más recursos.