"Soy monógama serial": Lydia Cacho

La periodista recuerda que fue su abuelo quien la encaminó a este trabajo. “Soy una preguntona profesional”, reconoce la autora de Sexo y amor en tiempos de crisis.
Lydia Cacho
Lydia Cacho (Especial)

Ciudad de México

Antes de ser periodista pensó dedicarse a la poesía, de hecho publicó un poemario "bastante malo", dice Lydia Cacho. Recuerda que fue su abuelo quien la encaminó al trabajo de reporteril. "Soy una preguntona profesional", reconoce la autora de Sexo y amor en tiempos de crisis.

Sexo y amor... se llama su libro, a final de cuenta dos grandes temas, ¿no?

Sí, claro, quería escribir sobre las relaciones afectivas e irme al lado luminoso después de 15 años de trabajar sobre cosas muy difíciles.

¿Le pegó la crisis de los 50?

No, me pegó la de los treinta, ahí sí sentí un cambio dramático, con decirte que me divorcié. Al final se convirtió en una crisis maravillosa porque me aventé a hacer lo que quería a pesar de tener todo en contra.

¿Cómo se sale de las crisis de la edad?

La clave número uno es descubrir cómo entraste. La dos, tener una vida interior rica para entender cómo vives el amor, el estrés y los miedos. Las crisis no son sino transformaciones.

¿Cómo libera el estrés?

Desde niña he sido obsesiva y exigente conmigo misma. Cuando el estrés llegó a mi vida ya hacía yoga y buceaba, por eso me fui a vivir a Cancún. Mis salidas tienen relación con el silencio. Con el tema de la detención y todo eso la pasé muy mal, he llevado terapia muchos años. No hace mucho terminé la relación con mi pareja por mi crisis, la suya, el estrés. Para mí es muy importante mi casa, cocinar, mi casa con mis gallinas y animales.

¿Cuándo termina una relación no pone en la balanza si el trabajo vale la pena ante una separación?

Es muy difícil. Siempre pensé que emparejarme con un periodista era lo mejor porque podría entender. Cuesta encontrar ese balance. Yo nunca competí con él, pero eventualmente él sí conmigo. La verdad, nadie te prepara para eso. El tema de la tortura me ocasionó problemas tremendos, para llevar una vida más o menos sana tomo una bola de medicamentos.

¿A nivel personal qué le quita la paz?

Soy muy ansiosa y bueno, cuando se junta con lo obsesiva que soy... Me quitan la paz los desencuentros amorosos.

¿Ha sido muy noviera?

Depende que entiendas por "muy noviera". Cuando era adolescente siempre me sentí fea, jugaba con mis amigos futbol y básquet pero yo sentía que no me veían como una mujer atractiva. Siempre tuve hombres más grandes e inteligentes. Digamos que soy monógama serial. Relaciones importantes he tenido tres y por ahí algunos acompañantes.

¿El miedo se controla o se vence?

A veces se controla y otras se vence, depende de las circunstancias. Muchas veces lo controlé con esfuerzos y pesadillas de por medio. Otras ocasiones lo he vencido. Dice Eduardo Punset que la felicidad es la ausencia de miedo.

¿Duerme tranquila?

Sí, ya llevo varios años durmiendo tranquila. Todavía recibo amenazas pero afortunadamente conozco gente que sabe manejarlas. En general soy bastante dormilona.

¿Qué es lo que más sueña?

Sueño con velear, con viajar y con los libros que traigo en mente.

Dicen que la música atempera a las fieras.

La música me encanta, en estado normal por las mañanas escucho salsa o rock. Por ejemplo, me dio una época en que todas las mañanas ponía un disco de Vicentico. Tengo toda la música los Beatles.

RECUADRO:

Nació en la Ciudad de México, en 1963. Es activista y periodista, entre sus libros destacan: Los demonios del Edén, Memoria de una infamia y Esclavas del poder. Ha recibido los premios, Valentía en el periodismo, Mundial Unesco Guillermo Cano Libertad de Prensa, Olof Palme y Nicolás Salmerón de Derechos Humanos.