Harán protocolos para que religiosos rindan cuentas por abusos

Tras la primera reunión informó que quiere crear reglas universales para garantizar como “prioritario” el bienestar del niño, sin ninguna excepción.

Ciudad del Vaticano

Los miembros de la junta asesora del papa Francisco sobre abuso sexual por parte de religiosos informaron que desarrollarán protocolos “claros y efectivos” para hacer que los obispos y otras autoridades eclesiásticas rindan cuentas si no denuncian supuestos abusos contra menores, además quieren crear reglas universales en la Iglesia que garanticen que el bien del niño es “prioritario”, sin ninguna excepción.

“Hemos adoptado el principio de que el bien de un niño o de un adulto vulnerable es prioritario a la hora de tomar cualquier decisión”, indicaron en un comunicado los ocho expertos de la comisión, entre ellos el cardenal de Boston, Sean O’Malley, y la ex víctima irlandesa de abusos sexuales Marie Collins, tras la primera reunión.

No habrá ningún tipo de tolerancia para “quienes para perpetran los crímenes” ni para “quienes se muestran descuidados” ante ellos, aseguró el cardinal O’Malley.

En una conferencia de prensa, el cardenal estadunidense subrayó la voluntad de la comisión de elaborar “procedimientos claros” para que todos los culpables “respondan por sus actos”.

Marie Collins, quien sufrió abusos en su juventud por parte de un sacerdote, destacó, tras la reunión de tres días, que salía con una “percepción muy positiva” en lo referente al tema de la “responsabilidad” de los autores de estos crímenes.

“Sé que hay muchos sobrevivientes en el mundo que están esperanzados y que tienen grandes expectativas con esta comisión”, dijo Collins. “Lo que puedo afirmar hasta ahora es que no se pueden hacer promesas concretas, pero como sobreviviente estoy esperanzada en que vamos a conseguir lo que se espera”.

El cardenal Sean O’Malley, arzobispo de Boston, dijo que las leyes actuales de la Iglesia pueden responsabilizar a los obispos si no protegen a los niños, pero agregó que dichas leyes no han sido suficientes hasta ahora y que se necesitan nuevos protocolos.

Grupos de víctimas han citado el caso del predecesor de O’Malley en Boston, el cardenal Bernard Law, quien renunció como arzobispo después de que el escándalo sobre abuso sexual estalló públicamente en 2002, pero el papa Juan Pablo II otorgó a Law un cargo apetecible como arcipreste de una de las cuatro grandes basílicas del Vaticano.

Actualmente otro obispo estadunidense sigue en su cargo pese a haber sido condenado por no denunciar supuestos abusos.

La nueva junta asesora de Francisco informó en una declaración que la asunción de responsabilidades en la Iglesia es “especialmente importante” para los miembros y que en sus estatutos fundacionales deben enfatizar las “consecuencias devastadoras” para las víctimas cuando no se denuncia el supuesto abuso.

Dada la complejidad y la variedad de las situaciones, la comisión será ampliada para incluir a personas de otras zonas geográficas y competencias.

O’Malley precisó que la comisión no estará encargada de “seguir los casos individuales”.

“En los estatutos presentaremos propuestas específicas que hagan hincapié en la sensibilización de la opinión pública sobre las trágicas consecuencias del abuso sexual y de las devastadoras repercusiones de no escuchar o no informar cuando se sospecha un abuso”, se indicó.

En una entrevista al diario católico italiano Avvenire, monseñor Silvano Tomasi, nuncio (embajador) de la sede papal ante la Naciones Unidas, estimó que eran “más de 700 los obispos culpables de abusos sexuales sobre menores que han sido reducidos al estado laico desde 2004 directamente por la sede papal”.

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Un rabino y un musulmán acompañaran al Papa

Un rabino y un profesor musulmán, ambos argentinos, acompañarán al papa Francisco en su viaje a Amán, Belén y Jerusalén del 24 al 26 de mayo, informó el Vaticano.

El rabino de Buenos Aires Abraham Skorka, viejo amigo de Jorge Mario Bergoglio, y Omar Abboud, presidente del Instituto del Diálogo Interreligioso de la capital argentina, lo acompañarán en su primer viaje a Tierra Santa.

Es la primera vez en la historia de los viajes de pontífices que la delegación incluye a dignatarios de otras religiones, y se espera que suscite numerosas reacciones de interés en el mundo musulmán y judío.

Si bien el aspecto ecuménico del acercamiento entre iglesias cristianas y a menudo rivales instaladas en Tierra Santa dominará el viaje, el diálogo interreligioso será otra de las grandes temáticas, en una región en la que los cristianos se han convertido en una pequeña minoría.

Este viaje del Papa provoca ya mucha expectativa, aunque también irritaciones entre los que no recibirán la visita de Francisco.

(AFP/Ciudad del Vaticano)