Hablantes de lengua indígena todavía se enfrentan a exclusión

La barrera del idioma sigue presente en el estado, aseguran algunas de las comunidades.
Se tienen registros de presencia de grupos étnicos desde hace 30 años.
Se tienen registros de presencia de grupos étnicos desde hace 30 años. (Marilú Oviedo/ Archivo)

Monterrey

Existe un lenguaje que a muchos no les gusta escuchar. No porque esté plagado de maldiciones o insultos, sino porque es diferente.

Las comunidades indígenas establecidas en Monterrey y su área metropolitana siguen padeciendo exclusión por hablar sus lenguas nativas, dificultándose con ello acceder a derechos básicos como educación, salud o justicia.

Además de ser afectados por palabras del lenguaje cotidiano de la ciudad como indio o jodidos, también se les excluye cuando deciden hablar el náhuatl, el mixteco o el otomí.

Galileo Hernández Reyes, integrante de la asociación Procuración de Justicia Étnica, refiere que la barrera del idioma sigue presente en Monterrey para estos grupos.

“Se dan casos en que un detenido es una persona indígena y como habla español inmediatamente su proceso se sigue en este idioma y se le niega su derecho a un traductor”, expuso.

Puede decirse que la situación actual es muy parecida a la de hace 25 años. Porfirio Hernández llegó a Monterrey hace dos décadas procedente de la Huasteca potosina. Como no dominaba bien el español, la única opción de empleo era trabajar como albañil.

Hoy en día cuenta con estudios profesionales, pero la situación que él vivió sigue siendo la misma en los jóvenes que llegan desde alguna comunidad indígena.

“No existen condiciones laborales para las personas que no dominan el español. En los trabajos se nos considera inferiores sólo por hablar una lengua indígena, independientemente del grado profesional que tengamos”, acusa.

En Nuevo León existe la Ley de los Derechos Indígenas, que entre otras cosas busca hacer presentes las necesidades de este grupo en el estado y se concientice sobre su inclusión en políticas públicas.

La Secretaría de Educación del estado cuenta con el Departamento de Educación Indígena y la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) cuenta con una oficina en la entidad. Ambas buscan ofrecer soluciones en materia de inclusión.

La presencia de grupos étnicos en la ciudad tiene un registro mayor a los 30 años. Nuevo León resalta a nivel nacional en materia de interculturalidad pues de las 62 variantes lingüísticas aquí se hablan 56.

“SER MUJER E INDÍGENA ES PEOR”

Así de simple: es más complicado ser mujer e indígena en la ciudad, considera Columba Andrés Ramírez, integrante de la comunidad náhuatl de la colonia Alianza Real en El Carmen.

“Se burlan de ti, de india no te bajan. Por ejemplo en mi colonia se juntan las que hablan español y cuando pasas se ríen de ti”, expresa.

Para Andrés Ramírez la situación debiera ser distinta pues no sólo afecta a los mayores sino que principalmente a los hijos.