Guillermo Tovar de Teresa, un “virtuoso de la memoria”: Chuayffet

“Historiador solitario, sin títulos, que recobró por sí solo la grandeza del México que deslumbró a Humboldt”, dijo Enrique Krauze.
Rafael Tovar y de Teresa, el titular de la SEP, Juan Ramón de la Fuente y Carlos Slim, durante el homenaje al cronista.
Rafael Tovar y de Teresa, el titular de la SEP, Juan Ramón de la Fuente y Carlos Slim, durante el homenaje al cronista. (Mónica González)

México

A Guillermo Tovar de Teresa (1956-2013) le importaba mucho el pasado, el de una ciudad y el de su gente; a quienes asistieron anoche al Museo Nacional de Antropología (MNA) les preocupaba evocar a un personaje que marcó una manera de entender la historia de México, donde lo más importante es siempre pensar en lo otro, en los otros, como reflejo de lo que sucedía en nuestro presente.

Fue un homenaje al pensador, que se transformó en una evocación a la generosidad del amigo, en la que el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Emilio Chuayffet, habló de la importancia de una obra que, a través de la crónica, el artículo o la conversación. “nos legó un sentido de pertenencia y una búsqueda verdadera por una identidad abierta al tiempo”.

“Su tarea no fue ni la de indagar datos ni la de generar supuestos, sino la de crear panoramas vitales. Guillermo fue un virtuoso de la memoria y del saber; ante tal enseñanza nuestra responsabilidad moral es la de recordar la mejor de sus cruzadas y admirar en ellas el espíritu que lo anima.”

La gran lección de Tovar de Teresa, dijo el titular de la SEP, fue valorar nuestro pasado sin rencores, con lo que encontró la vía para desarrollar la libertad a plenitud.

Antes de la ceremonia el funcionario federal y el presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Rafael Tovar y de Teresa —además hermano del homenajeado—, hicieron un breve recorrido por una muestra de publicaciones y documentos que pasarán a formar parte de la Biblioteca Nacional del Instituto Nacional de Antropología e Historia, donados por la familia del historiador.

En el acto —celebrado en el auditorio Jaime Torres Bodet del MNA— estuvieron presentes Carlos Slim, Juan Ramón de la Fuente y Enrique Krauze, por mencionar solo a algunos de los asistentes. Allí, el director de la revista Letras Libres aseguró que Guillermo Tovar fue un personaje admirado por muchos, aunque a su trayectoria intelectual le faltó el reconocimiento, que necesitaba “no por inseguridad, sino por un elemental sentido de justicia: su obra singular, llena de hallazgos y frescura, de sensibilidad e inteligencia, lo merecían”.

“Historiador solitario, sin títulos, que recobró por sí solo la grandeza del México que deslumbró a Humboldt”, señaló Krauze luego de hacer un recorrido por la infancia de Guillermo, “un niño prodigioso, un memorioso genial”, en quien la familia, sobre todo la relación con su abuelo, le permitió encontrar en el pasado instrumentos para su curiosidad.

Antes, Juan Ramón de la Fuente, ex rector de la UNAM, reconoció que el cronista vivió intensamente la cultura mexicana, porque la escribió, la interpretó, la difundió y, sobre todo, la defendió; en una especie de conversación imaginaria con el homenajeado, recordó que siempre fue precoz y, quizás, “por eso te fuiste precozmente”, aunque algunos de sus libros “seguirán siendo la memoria viva de parte de nuestra historia”.

“Dejas un legado sustentado en cuatro sólidas columnas: alcurnia de sangre, erudición histórica, espíritu crítico y libertad intelectual.”

Ante un auditorio lleno, Carlos Slim evocó las tres décadas de amistad que sostuvo con Tovar de Teresa, el interés por rescatar el Centro Histórico de la Ciudad de México del abandono en que se encontraba y, en especial, que gracias a su interés surgió el Museo Soumaya.

“Conocedor excepcional de la historia de la Colonia, de su enorme y rica arquitectura y arte; un defensor activo del patrimonio cultural nacional, y desde muy temprana edad, cronista de la Ciudad de México.”

Una noche para ir más allá del estudioso y defensor del patrimonio: una oportunidad para conocer, por ejemplo, que cuando tenía 12 años de edad, se convirtió en asesor del presidente Gustavo Díaz Ordaz en materia de arte virreinal.

Y nunca fue a la universidad, como lo recordó su hermano, Rafael Tovar y de Teresa, aunque conocía de memoria no solo a autores fundamentales del siglo XIX, sino la historia del patrimonio nacional.

 

ANUNCIAN PREMIO

-Cuando Rafael Tovar y de Teresa tomó el micrófono para hablar de su hermano Guillermo, resultó difícil hacer a un lado la etiqueta filial: se llevaban solo dos años. El presidente del Conaculta es mayor, por lo que no podía ser más que fraternal el recorrido por la vida de un hombre que nunca apostó por los cargos públicos, sino por el amor a la historia de México y a la de una urbe como la capital del país.

Como hermano, en representación de la familia —sus hermanos Isabel, Lorenza, Gabriela, Josefina, Fernando—, dio a conocer que se donaría a la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia varios miles de manuscritos y documentos históricos, entre los que se encuentran un incunable o primeras ediciones de sor Juana, que Guillermo Tovar de Teresa recopiló a lo largo de su vida, para conformar un fondo bibliográfico con su nombre.

Pero también un premio, impulsado por los hermanos, que reconozca cada dos años la trayectoria de un mexicano en su lucha por la preservación de nuestro patrimonio: “Aportaremos a título familiar 500 mil pesos, más la contribución institucional, privada y de los amigos que decidan sumarse”.