Guillermina Bravo, la coronela de la danza mexicana

La coreógrafa fundó en 1948 el Ballet Nacional de México, más tarde Colegio Nacional de Danza Contemporánea, con sede en la ciudad de Querétaro.
Guillermina Bravo, fundadora del Ballet Nacional de México.
Guillermina Bravo, fundadora del Ballet Nacional de México.

México

Guillermina Bravo, bailarina, coreógrafa y directora de ballet, fundadora del Ballet Nacional de México, falleció ayer a los 92 años en su casa de Querétaro. Estudió danza con Waldeen von Falkenstein y danza folklórica en la Escuela Nacional de Danza.

Nació el 13 de noviembre de 1920, en Chacaltianguis, Veracruz. Vivió en varias ciudades del país y a finales de la década de los años 20 del siglo pasado se trasladó con su familia a la Ciudad de México.

Para 1936, ingresó al Conservatorio Nacional de Música y tuvo como maestros a Manuel M. Ponce y Candelario Huízar, miembros de la primera generación de compositores de la llamada música nacionalista mexicana.

"Su arte y pasión la llevaron a triunfar con coreografías como La coronela, sin embargo su labor no se quedó en los escenarios, fundando en 1947, junto con Ana Mérida, la Academia de la Danza Mexicana", precisó el Conaculta.

A la par de sus estudios de música, Bravo se matriculó en la única escuela oficial de danza de esa época, la Escuela Nacional de Danza, perteneciente al departamento de Bellas Artes, misma que estaba bajo la dirección de Nellie Campobello.

Sus maestros fueron las hermanas Nellie y Gloria Campobello, Xenia Zarina, Ernesto Agüero y Tessy Marcué, y en danza moderna la estadounidense Dora Duby, expuso.

Tras recibir instrucciones de ballet de la maestra Estrella Morales, en 1939 inició su primer acercamiento profesional con la recién llegada a México, la bailarina y coreógrafa estadounidense Waldeen Von Falkenstein (1913-1993), quien un año después la invitó a bailar con el Ballet de Bellas Artes.

Bravo y Ana Mérida crearon el Ballet Waldeen, así como la Academia Mexicana de la Danza, impulsada por el compositor Carlos Chávez y bajo los auspicios de José Vasconcelos.

En 1948 fundó el Ballet Nacional de México, más tarde Colegio Nacional de Danza Contemporánea, con sede en la ciudad de Querétaro. Se mantuvo vigente hasta su desaparición, en 2006.

Realizó más de 57 montajes y fue reconocida en numerosas ocasiones con premios como el José Limón en 1989, además de ser la primera mujer en recibir el Premio Nacional de Ciencias y Artes en 1979.

En 1993, en el marco del Festival de Danza en San Luis Potosí, se creó el Premio Guillermina Bravo. En 1994, fue nombrada Creadora Emérita dentro del Sistema Nacional de Creadores de Arte.

El 19 de febrero de 2011 el Instituto Nacional de Bellas Artes rindió un tributo a Guillermina Bravo por sus 90 años de vida.