“Para crear conciencia hay que desarrollar programas”

Para el artista plástico Eduardo "Guayo" Valenzuela el Reglamento para regular el graffiti en Torreón todavía está en el escritorio y no ha permeado al resto de la sociedad.
El proyecto 'Más Muros Más Morros' surgió hace casi dos años.
El proyecto 'Más Muros Más Morros' surgió hace casi dos años. (Aldo Cháirez)

Gómez Palacio, Durango

Para el artista plástico e impulsor de una iniciativa para profesionalizar la labor de jóvenes graiteros, Eduardo "Guayo" Valenzuela, la búsqueda de apoyos para la intervención de espacios resulta complicada más allá de las becas adquiridas por el Estado y la federación.

"Cuando surgió el proyecto conseguí apoyo por parte de Alas y Raíces (programa federal aterrizado mediante el gobierno estatal), ahorita he estado buscando en el municipio pero he batallado. Entiendo que existe una crisis económica y tienen otras prioridades", dijo.

“Hay iniciativa que surge pero de manera independiente y pienso que se gesta un movimiento espontáneo. Pienso que pudieran aportar mucho más las autoridades y desconozco la razón por la que no lo hacen”.

Respecto al Reglamento para Regular el Graffiti en Torreón, el cual incluso junto a dos normativas municipales más (Movilidad Urbana y Medio Ambiente), tiene un enfoque metropolitano, opinó que en la práctica no ve algo que abone a la promoción de esa manifestación.

“Creo que el reglamento todavía está en el escritorio y no ha permeado el resto de la sociedad. El chavo que quiere poner su firma lo sigue poniendo cuando quiere, pero para crear conciencia las autoridades deben desarrollar programas, espacios y estímulos”, expuso.

El proyecto 'Más Muros, Más Morros' que coordina surgió hace casi dos años luego de los talleres impartidos en el Museo del Algodón y en que “Guayo” notó que después de los tiempos violentos comenzaron a surgir manifestaciones urbanas que de trabajarse pudieran tener un nivel más profesional.

“La idea es acercarlos al arte formal y sacarlos del clandestinaje para que puedan hacer un trabajo más en forma”, dijo.

Guayo aseveró que el graffiti comienza a tomar fuerza por las personas involucradas en esa labor y no por las acciones emprendidas por las instituciones oiciales.

A raíz de las capacitaciones realizadas por un año, los poco menos de 20 jóvenes graffiteros que acudieron a sus clases semanales en el mismo recinto cultural crearon cinco murales en diversos puntos del sector Alianza y en el primer cuadro de la ciudad.

Cabe destacar que todas esas obras fueron pintadas con la autorización de los dueños de los muros, quienes incluso vieron positivo darle otra imagen a las fachadas de sus negocios.