Google quita 'baches' a investigación mexicana

Dos alumnas de la UNAM desarrollaron un biosensor que mide los niveles de glucosa en tiempo real; la empresa de EU les ahorró el burocratismo.
Un simulador que coordina semáforos y vehículos autónomos fue el segundo proyecto beneficiado.
Un simulador que coordina semáforos y vehículos autónomos fue el segundo proyecto beneficiado. (Especial)

México

Google ha sido clave para que dos estudiantes de la UNAM tengan grandes avances en su investigación científica en medio año, lo cual no se hubiera podido lograr tan rápido ya que, a pesar de que cuentan con el apoyo de la institución, para realizar sus proyectos se requiere tiempo para gestionar y realizar el papeleo que autorice el presupuesto para impulsar su estudio.

El proyecto de doctorado de dos de los investigadores consiste en la inédita creación del prototipo de un biosensor que mide los niveles de glucosa e insulina, en tiempo real, para diagnosticar y monitorear la Diabetes Mellitus Tipo II —mal que no tiene síntomas en sus primeras etapas—, el cual ha tenido grandes avances gracias a que fue uno de los 12 ganadores del premio Google Research Awards en América Latina 2015.

Jorge Zapotécatl es el creador del segundo proyecto ganador al desarrollar un simulador de indicaciones de tránsito que coordina semáforos y vehículos que se manejan solos.

El biosensor para diabetes es la investigación para obtener el doctorado de Mariana Centeno Sierra y Jehú López Aparicio.

"Google nos dio un gran impulso al no pasar por todas las cosas burocráticas que en general se realizan en la UNAM; nos dio para empezar con un brinquito extra; ahora ya logramos la detección de glucosa e insulina con pequeñas muestras en espacios pequeños", explicó Centeno Sierra.

Informaron que lo que resta es la creación del prototipo, es decir, que sea algo portátil para hacerlo más eficiente para realizar la medición: "Es mucho el trabajo que todavía queda, pero al menos la parte que queríamos hacer, que es meramente el censor, ya está hecho", señaló López Aparicio.

Contar con la confianza de Google
fue relevante, pues el apoyo se dio "sin tantos requerimientos, pues no te cuestiona a cada momento para qué es el gasto o que justifiques hasta el último centavo", dijo Centeno Sierra, ya que de lo contrario se puede afectar el presupuesto con recortes.

"Con esto tenemos la libertad de hacer un gasto ya sea para material o recursos consumibles", señaló la especialista, quien aclaró que si bien el dinero está destinado enteramente para el proyecto, ellos pueden plantearse las metas a seguir, organizarse y administrar el dinero.

Recordaron que antes de la convocatoria llevaban un año de investigación, por ello destacaron lo que se ha hecho desde septiembre de 2015 —cuando se les anunció que eran de los proyectos que recibirían el apoyo de Google— a la fecha, ya que para ellos es un gran avance.

Los investigadores confían en cumplir sus metas en el año establecido; sin embargo, Google no deja las cosas a medias y aunque el fondeo es por dicho periodo, existe la posibilidad de extenderse.

"Es motivante que alguien te apoye, pero saber que hay ojos sobre lo que estás haciendo también se vuelve un compromiso con uno mismo y con la gente, quieras o no presiona", comentó López Aparicio, quien compartió que en el camino de la investigación se dieron cuenta de las necesidades económicas que se generaban.

Mariana Centeno aseguró que en México se generan grandes ideas, "pero de ahí a poderlas llevar a cabo creo que una limitante muy grande son los recursos", por ello invitó a otros investigadores a inscribirse a la nueva convocatoria del premio Google Research Awards en América Latina 2016, que se publica hoy en la página g.co/ResearchAwardsLatinAmerica.

Florencia Bianco, gerente de Comunicación de América Latina para Google, adelantó a MILENIO que este año se reforzará el fondo de apoyo, duplicándolo de 300 mil a 600 mil dólares.


Facebook recompensa a niño con 10 mil dólares

Un niño finlandés de 10 años descubrió un fallo en la seguridad de Instagram y gracias a ello recibió una recompensa de 10 mil dólares.

El menor, identificado como Jani, descubrió el fallo de seguridad en marzo y lo notificó a Instagram vía e-mail, en el cual refirió que el error consiste en que se pueden borrar los comentarios hechos por los usuarios desde otra cuenta.

“He comprobado que con un código malicioso puedo eliminar los comentarios de otras personas. Hubiera podido eliminar los comentarios de cualquiera, incluso de Justin Bieber”, dijo Jani al periódico finlandés Iltalehti.

Los ingenieros de seguridad de Facebook, propietaria de Instagram, crearon una cuenta de prueba para probar la teoría de Jani y corroboraron el error.

El pequeño se convirtió en el ganador más joven de las “recompensas por errores” de la empresa, que ofrece incentivos financieros para los profesionales de la seguridad a fin de evitar que vendan la información en el mercado negro.

Jani, quien sueña con hacer carrera como experto en seguridad, aseguró que planea comprar una bicicleta nueva, equipo de futbol y computadoras para sus hermanos. (Notimex/Helsinki)