Glorieta de la Cibeles, vínculo entre España y México

Hace 35 años llegó este monumento a la Ciudad de México; el nombre original del lugar fue Plaza de la Villa de Madrid, aunque de esa manera casi nadie la conoce.
Fue inaugurada por José López Portillo y Enrique Tierno Galván en 1980.
Fue inaugurada por José López Portillo y Enrique Tierno Galván en 1980. (Héctor Téllez)

México

La Fuente de la Cibeles, que se encuentra en el cruce de las calles Oaxaca, Durango y Medellín, en la colonia Roma de la Ciudad de México, es una copia exacta de la original, que se encuentra en Madrid, donada en 1980 por la comunidad española en México como símbolo de hermandad entre ambos pueblos.

Por lo anterior, se convirtió en un sitio emblemático no solo para los residentes españoles en la capital del país, sino para todos los habitantes, lo que explica la inversión de casi 30 millones de pesos que hizo la Autoridad del Espacio Público (AEP) para rehabilitar toda la glorieta, ubicada en la colonia Roma Norte, la cual se desarrolló en dos etapas que permitieron la mejora de más de 11 mil 500 metros cuadrados, una superficie equivalente al corredor peatonal Madero, según cifras de la AEP.

Los trabajos tuvieron cuatro ejes: accesibilidad urbana, recuperación patrimonial, rehabilitación de la fuente y saneamiento del arbolado. Además de embellecer el entorno y preservar el patrimonio cultural de la Ciudad de México, se busca fomentar la convivencia en la zona y mejorar el tránsito de peatones, ciclistas y vehículos.

Una de las características del proyecto es que, al entregarse la remodelación de toda la glorieta, serán los mismos vecinos quienes se encargarán de preservarla. Así, mantener limpio el espacio, conservar en buen estado la vegetación, cuidar el mobiliario urbano, brindar internet gratuito y realizar actividades culturales, a través de la asociación civil Distrito de Mejora Colaborativa.

La rehabilitación se hizo en dos etapas, en las cuales se reconstruyeron las banquetas del perímetro de la glorieta y se hizo el saneamiento del arbolado y el derribo de 39 especies, aun cuando se plantaron 117 nuevos.

Se desarrolló el mejoramiento de las banquetas, 32 rotondas —seis de ellas con pequeñas fuentes—, la rehabilitación de la carpeta asfáltica, la recuperación de baldosas, la instalación de 22 nuevas luminarias, iluminación artística y la integración de mobiliario urbano, entre los que destacan sillas y mesas.

Su pasado

Este monumento es una réplica de la Fuente de la Cibeles que se encuentra en Madrid, España; fue inaugurado el 5 de septiembre de 1980, en una ceremonia en la que estuvieron el entonces presidente de la República, José López Portillo, y el alcalde de Madrid, Enrique Tierno Galván.

El nombre original de la glorieta fue Plaza de la Villa de Madrid, pero popularmente se le conoce como la plaza de las Cibeles, cuenta el arquitecto Édgar Tavares, quien añade: “La diosa de la Cibeles representa a la tierra, a la agricultura y a la fertilidad, y es guiada por dos leones”.

El investigador y autor de los libros Colonia Roma y Colonia Hiódromo, tu ciudad, barrios y pueblos de México, precisa que tanto la escultura de España como su réplica en México fueron elaboradas en mármol; recuerda que a esa glorieta se le tuvo que cambiar el nombre que tenía desde el origen, cuando fue trazada la colonia, ya que en un principio se le llamaba Glorieta Miravalle.

“Por desgracia ese nombre ya se perdió, porque hacía referencia a los dueños de la Hacienda de la Condesa de la familia Miravalle. Cuando se trazó la colonia Condesa tenía como 70 u 80 metros de diámetro y estaba arbolada en un principio. Hay fotos de los años veinte en el archivo histórico de la ciudad, que dan cuenta que esa glorieta era muy bonita”.

El arquitecto indica que a partir de que se colocó la escultura de la Cibeles en los años ochenta, el nombre de la glorieta de Miravalle se perdió.

“La glorieta de la Cibeles acaba de ser objeto de una restauración que ya se merecía desde hace muchos años. Qué bueno que se hizo porque, además de referir un espacio histórico, es un espacio simbólico”, agregó.

Trabajo con la comunidad

Según Dhyana Quintanar, autoridad del Espacio Público, se trata de una nueva manera de gestión del lugar público, sobre todo ante la necesidad de “pensar que toda la intervención del espacio público la tenemos que pensar en el tiempo, no solo en el día de la inauguración, y en ese sentido esta administración ha estado trabajando de la mano con la comunidad y buscando aliados estratégicos para el fortalecimiento y activación de estos espacios”.

Durante el acto de entrega de la glorieta de Cibeles, el 9 de julio, el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, resaltó que el proyecto es “una muestra del trabajo cooperativo entre las autoridades capitalinas y los vecinos de la zona para recuperar y conservar la belleza de la ciudad”.

La glorieta también es un sitio de reunión para que los seguidores del futbol festejen: en 2010 cerca de 500 aficionados vitorearon a la selección española por la conquista de su primera Copa del Mundo, y apenas hace un año los seguidores merengues festejaron que el Real Madrid haya obtenido su décima Copa de Campeones de Europa.