Dan el último adiós a Gloria Contreras

La fundadora del Taller Coreográfico de la UNAM dejó algunas piezas sin estrenar, una de ellas inspirada en la música de El Tri.
El rector de la UNAM encabezó el goya dedicado a la coreógrafa, anoche en la sala Miguel Covarrubias.
El rector de la UNAM encabezó el goya dedicado a la coreógrafa, anoche en la sala Miguel Covarrubias. (Jorge González)

Ciudad de México

Don Héctor Pérez Díaz se agarra del ramo de claveles rojos que trae entre las manos; respira y, a pesar del leve temblor de su cuerpo, dice que él inventó una frase, ahora famosa, por la que obtuvo un premio que nunca pudo recoger: "Por la humanidad hablará la danza; por México, Gloria".

Este hombre, técnico electricista y maestro de Conalep retirado, dice que entró por accidente a una función del Taller Coreográfico de la UNAM hace casi 5 años y desde entonces se enamoró de la danza y de Gloria Contreras. Incluso llevó a sus alumnos a las funciones y les sucedió lo mismo a ellos: "Ella me enseñó lo poquito que sé de este arte". Cuenta que sostuvo con ella una comunicación vía correo electrónico, derivado de la gran admiración que sentía por ella.

El hombre habla asido al ramo frente a los 10 o 15 familiares y colaboradores de la coreógrafa, que esperan que el ataúd sea sepultado finalmente. Hablan sus familiares, y todos coinciden en que será triste no verla más, pero que si en el espíritu inmenso de Contreras no cabía la derrota y la amargura, en sus seres queridos y su público tampoco.

A la funeraria ubicada en Félix Cuevas asistieron a despedirse, durante la noche del jueves hasta la mañana del viernes, bailarines, artistas, coreógrafos, amigos y público que integra la comunidad dancística de México: Cora López, Marco Antonio Silva, Carlos López, Brigite Anguiano, Rina Lazo y Arturo García Bustos, entre otros.

Alrededor de las 10 de la mañana el cortejo fúnebre partió hacia un cementerio ubicado en Tlanepantla, donde básicamente familiares, colaboradores y algunas personas que apreciaron su danza estuvieron presentes.

Además de su viudo Jaime Farrel y sus dos hijos, Lorena y Gregorio Luke, estuvieron sus colaboradores más cercanos: Vicky, quien fuera como su nana durante los últimos 34 años; su chofer, Julio Sánchez; el ex bailarín Manuel Morales, y Eduardo Fregoso, un asesor que estuvo con ella en las últimas décadas, quien dijo que "quedan alrededor de 3 a 5 obras inéditas pendientes de montar y ver qué va a pasar con ellas. Una es La sonámbula, una pieza con música de El Tri, de Alex Lora, entre otras.

"Son piezas que ella alcanzó a hacer porque su proceso creativo en los últimos años consistía en hacer ella todos los movimientos de todos los intérpretes y nosotros la grabábamos, y con esas imágenes se montaba la coreografía. Este es un legado que continúa", dice.

Por su parte Gregorio Luke insistió en la importancia de lograr que el Taller Coreográfico de la UNAM tenga continuidad después de Gloria Contreras.