Músico total, conceptual

Giorgio Gaslini experimentó con la música africana, el free jazz, el rock progresivo y la ópera.
Giorgio Gaslini (1929-2014).
Giorgio Gaslini (1929-2014). (Caricatura de Arcangelo Carrera)

México

Uno de los grandes placeres en la vida es descubrir músicos que uno ignoraba que existieran y sin que nadie nos condujera a ellos, salvo el destino. Así me ocurrió con el pianista, compositor y director italiano Giorgio Gaslini cuando se presentó en la sala Ollin Yoliztli en un festival de jazz, tal vez a fines de los ochenta o principios de los noventa.

Nada sabía yo sobre él, pero me maravilló escucharlo, sobre todo cuando tocó una intrigante versión de "'Round Midnight". Impecablemente vestido, se sentó al piano y colocó una caja de música entre las cuerdas del instrumento y, al son de la música repetitiva del aparato, insertó sus ideas en torno a la pieza de Thelonious Monk. Con frecuencia los acordes atropellaban las cuerdas en las que descansaba la caja, lo que producía una conmoción extraña que enriquecía la obra tantas veces tocada, le daba otro sentido.

Gaslini era un aventurero. Profundicé en la idea durante la entrevista que me concedió tras su concierto, cuando además me regaló dos discos que mucho aprecio: Ayler Wings, su versión de la música de Albert Ayler, y Gaslini Plays Monk, donde puedo corroborar que su versión de "'Round Midnight" no fue un sueño o, más bien, que es un ensueño. En el primer álbum, Art Lange escribiría que Gaslini "es más que uno de los pianistas, compositores y líderes de orquesta más destacados de Europa. Es un conceptualista, alguien que crea propuestas impresionantemente originales para la expresión musical, con intuición observa contextos no ortodoxos, pero finalmente satisfactorios, para el arte
familiar, imagina —y luego construye— puentes sobre abismos estéticos".

Aunque escribió también sinfonías y música para cine —La noche, de Antonioni, es la cinta más célebre—, su gran pasión fue el piano, pues como dijo en una entrevista: "La primera vez sentí una vibración muy fuerte y, poco a poco, pensé que este instrumento me había acompañado toda la vida. Lo que encontramos en el mundo ya lo llevamos dentro".

Experimentó con la música africana, el free jazz, el rock progresivo y la ópera; escribió para la televisión, el teatro y la danza, además de que fue autor de libros como Music Totale y Tecnica e arte del jazz. También fue un ferviente impulsor de la "música total", término que acuñó para señalar ese territorio sin fronteras en el que se movía.

Murió ayer a los 84 años, pero años antes ya había donado a la ciudad de Lecco su rica colección bibliográfica y discográfica, que incluía rock, jazz, música étnica y de concierto, que constituirá un faro ineludible para quien quiera acercarse sin prejuicios a la música total.