Poema de Gorostiza desde los ojos inquietos de un lagunero

El escritor lo divide en 3: l la creación, la descreación o destrucción y la aniquilación. Calcula Gilberto Prado Galán que serán entre 80 y 120 páginas que conformarán su libro.
Gilberto Prado Galán.
Gilberto Prado Galán. (Cecilia Rojas)

Torreón, Coahuila

Con esta cita bíblica comienza el poema "Muerte Sin Fin", del tabasqueño José Gorostiza, que publicó esta sutil y profunda obra artística en el año de 1939.

Lagunero y de infinita curiosidad, Gilberto Prado Galán, con múltiples títulos que no abarcan de ninguna manera su prolífica y juguetona conjunción de palabras, se toma un año sabático a fin de poder escribir un libro sobre este poema que ha sido abordado varias veces por varios autores, cotejándolos con las claves de su propia lectura.

"Crítica Sin Fin", de Álvaro Luis Abreú, servirá de base para que el lagunero comente los diferentes bloques que conforman esta pieza literaria.

“Soy un hombre con una curiosidad de resucitado. Soy un curioso impertinente. Quiero conocer de todo y saber de todo, meterme en los pasadizos y túneles más oscuros, más brunos".

"Es un poema que inicia con el periodo evolutivo, la creación del mundo, la creación del hombre y culmina con la descreación: al final del mundo vuelve hacia el escenario de la nada, como dice Gorostiza, de donde surgió. Y queda el espíritu de Dios sobre las aguas, con un llanto más llanto aún que el llanto, dice el poeta".

Divide en tres partes este poema. En la primera la creación, en la segunda la descreación o destrucción y finalmente, la aniquilación.

Calcula Gilberto que serán entre 80 y 120 páginas las que conformarán este libro de su autoría.

La muerte tan cercana a últimas fechas a la cotidianeidad lagunera y mexicana, es un tema sensible, pero el hecho es que como lo dijo Gorostiza, no tendrá fin y nos dirigimos hacia la nada, no sin dolor previo, sin pena, sin lágrimas.

En el año 2008, la madre del escritor falleció. A seis años, considera que la distancia es considerable para poder emprender un largo poema e incluir esta parte de su vida propia, reflexionando y haciendo diferentes retratos de Alicia, su madre.

Este 2014, se publican dos libros del autor, donde hay cinco entrevistas hechas a los cinco Premios Cervantes mexicanos que él conoció, menos Octavio Paz, que fue quien le faltó. José Emilio Pacheco con dos entrevistas, Carlos Fuentes, Elena Poniatowska y Sergio Pitol, están en “Pókar Cervantino”.

“En el caso de Pacheco, una entrevista muy valiosa, porque Pacheco concedía muy pocas entrevistas y a mí me concedió dos afortunadamente”.

EL CUERPO DESDE PERSPECTIVA PSICOPOÉTICA

Su otro libro es peculiar. En el aborda las diferentes partes del cuerpo humano desde una perspectiva psicopoética. Describe de fuera hacia adentro: la piel, los ojos, el pelo, lo evidente y pasa luego a los órganos internos como el hígado, describiéndolo como el “Hércules” del cuerpo.

“Yo no soy doctor y mi libro no es para médicos, pero es una mirada distinta de lo que es el cuerpo humano y se llama 'Mapa del Libro Humano'. Ya casi lo termino”, dijo.

"Es un poema que inicia con el periodo evolutivo, la creación del mundo, la creación del hombre y culmina con la descreación: al final del mundo vuelve hacia el escenario de la nada, como dice Gorostiza, de donde surgió".

No sólo abordará la diversidad física del ser humano. También síndromes como el de Hashimoto, el de Menier, o el de Sjörgen, médico que lo descubrió y que define a las personas que tienen sequedad: no hay saliva, no hay lágrimas, no hay sudor, no hay secreciones, no hay humedad en esos cuerpos, y afecta más a mujeres que a hombres.

Henrik Sjörgen, el médico que definió este síndrome, falleció en 1986, desatándose irónicamente y casi como justicia poética, una tormenta el día de su muerte, en septiembre de ese año.

“Resultó para mí muy gratificante que la Presidenta de los Enfermos de Sjörgen en España me escribió y me dijo que le había conmovido la manera tan poética y perturbadora como había descrito el síndrome”. Y el libro se aparta de lo que Gilberto ha escrito, así que es importante en su producción literaria.

NO PARA DE PALÍNDROMOS

Continúa a la par con sus famosos palíndromos, juegos verbales que son creación de la mente más ágil, de los que ha publicado cuatro: “A la gorda drógala”, “Sorberé Cerebros”, “Efímero lloré mi fe”, y “Echándonos un Palíndromo”. Está trabajando un largo palíndromo, simétricos, difíciles, pero geniales.

“Soy un hombre con una curiosidad de resucitado. Soy un curioso impertinente. Quiero conocer de todo y saber de todo, meterme en los pasadizos y túneles más oscuros, más brunos. Me gustan los deportes, me gusta la anatomía, la medicina, los palíndromos, la poesía, el ensayo. Es una curiosidad intelectual desde hace muchos años”, señaló.

Los límites no son los que nos han permitido transitar para este hombre y camina por parcelas ajenas, descubriendo nuevos mundos y nuevas disciplinas, lo que
además, es muy divertido para alguien como Prado Galán y sin duda, para todos los demás que vivimos en este mundo del desastre.

Por nueve años, Gilberto Prado Galán estuvo al frente de la Coordinación de Difusión Cultural de la Universidad Iberoamericana de la Ciudad de México. Este año sabático, jubiloso, será para terminar con los pendientes que la cotidianeidad grata de ser coordinador, de alguna forma no permitió que el escritor concluyera.

Esperemos con gusto los frutos del descanso. Y como concluye Gorostiza la “Muerte Sin Fin”: Desde mis ojos insomnes mi muerte me está acechando me acecha, sí, me enamora con su ojo lánguido. ¡Anda, putilla el rubor helado, anda, vámonos al diablo!