General Terán y los vestigios de vida prehistórica en NL

Diversas piezas, entre ellas puntas de flecha, han sido halladas recientemente en la zona.
Araceli Rivera Estrada.
Araceli Rivera Estrada. (Gustavo Mendoza Lemus)

Monterrey

Una serie de lomeríos y montes en el municipio de General Terán podrían cambiar la historia sobre lo que hoy se conoce sobre la presencia del hombre prehistórico en esta región.

Todo lo ocasionó el descubrimiento de una osamenta de bisonte, donde un equipo de arqueólogos comandado por la especialista Araceli Rivera Estrada comenzó a encontrar material relacionado con la presencia humana, es decir puntas de flechas y otro tipo de piezas.

Parte de esta investigación se presentó en la conferencia Materialidad y contexto de la actividad rupestre en el Valle de Conchos, que sirvió para clausurar el segundo Coloquio de Arqueología, Paleontología y Antropología del Noreste de México, organizado entre la Universidad de Monterrey (UDEM) y la Universidad Humanista con apoyo de 3 Museos.

Tras un año de investigaciones, los trabajos del proyecto Valle de Conchos (General Terán) empiezan a ofrecer pistas sobre la ocupación humana en la zona desde hace 10 mil años.

Uno de los puntos centrales, señala la arqueóloga en entrevista, es el descubrimiento de dos parajes que servían como campamentos para aquellas comunidades prehistóricas.

“Son distintos, son campamentos al aire libre donde en uno de ellos encontramos relación con el bisonte que rescatamos que aún estamos limpiando pero no cabe duda que fue consumido. Ahí encontramos 30 círculos de tierra quemada rellenos de carbón que podrían ser aquellos fogones donde se reunían para protegerse, una referencia que hacía Alonso de León”, apuntó Estrada.

Otro de los sitios se ubicó en medio a dos colinas, con material “muy distinto” al que hemos se ha encontrado en otras zonas del centro de Nuevo León.

Esta serie de hallazgos motivaron al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para crear un proyecto sobre el estudio de la prehistoria en el norte de México. Este proyecto será presentado ante el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) para lograr canalizar mayores recursos a la investigación.

La importancia de estos sitios radica en la relación que ofrece entre mamíferos relacionados con la megafauna (bisontes, mamutes) con la presencia humana.

El equipo de arqueólogos planea regresar a dicha zona en las próximas semanas para continuar con las investigaciones.

PINTURAS DIFERENTES

El sitio arqueológico en General Terán y en Aramberri (no se brinda su ubicación exacta por seguridad del patrimonio) ofrece rasgos de una ocupación continua de, al menor, seis mil años.

Recientemente se encontraron pinturas rupestres donde los antiguos habitantes de la sierra representaron, además de las líneas y círculos tradicionales, a los astros, a sus chamanes o a las montañas que rodean la zona.

“El último registro que hicimos en la zona, en Aramberri, nos llevan más allá pues nos encontramos representaciones de chamanes, de astros e incluso de la presencia de españoles, pues aparecen figuras de caballos y jinetes”, apuntó.

Las pinturas rupestres en la sierra de Aramberri ofrecen paisajes de montañas, de estrellas o planetas son de los pocos ejemplos que hay en Nuevo León de este tipo, y es aquí donde radica su importancia.