García Márquez, hospitalizado, pero “no grave”

Ingresó desde el lunes por deshidratación e infecciones bronquial y de vías urinarias.
El autor “evoluciona muy bien”, afirma su hijo.
El autor “evoluciona muy bien”, afirma su hijo. (Oswaldo Ramírez)

México

Antes del mediodía de ayer empezó a correr como reguero de pólvora la noticia: a causa de una neumonía, Gabriel García Márquez fue internado de urgencia la madrugada de este jueves en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán. Sin embargo, no era una versión oficial de la familia o de la institución de salud; incluso se llegó a mencionar que en realidad no se encontraba en México, sino en un hospital estadunidense.

Hasta que después de las 13:00 horas salió del lugar Gonzalo García Barcha, quien antes de abordar un taxi aseguró que su padre se encontraba bien: “No es una neumonía, sino una infección bronquial, pero está en tratamiento y evoluciona muy bien. Está consciente”, aseguró, además de aclarar que no llegó al instituto de manera urgente, sino que se encuentra hospitalizado desde el 31 de marzo.

“Se ha dicho que fue de emergencia; para nada, desde hace algunos días está aquí. Nunca estuvo en urgencia, fue a cuarto directamente”, declaró en una muy breve entrevista, en la que incluso señaló que podrían darlo de alta “el lunes o martes, cuando termine el tratamiento de antibióticos. Se encuentra muy bien acompañado”, destacó el pintor y diseñador gráfico.

Casi dos horas más tarde, fue la Secretaría de Salud —de la que depende el Salvador Zubirán— la que emitió un breve comunicado:

“El señor Gabriel García Márquez ingresó al Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, el 31 de marzo pasado, por un cuadro de deshidratación y un proceso infeccioso pulmonar y de vías urinarias. El paciente ha respondido al tratamiento. Una vez que complete sus antibióticos, se valorará su egreso.”

Más tarde, pasadas las 18:00 horas, ingresaron al instituto Mónica Alonso y Genovevo Quiroz, asistentes de la familia Márquez Barcha, quienes aseguraron que Gabo se encontraba consciente y con una evolución favorable, aunque sin dar más detalles de lo que sucedía en el interior del hospital; cerca de las ocho de la noche Alonso reiteró que el autor de Cien años de soledad se encontraba bien, que simplemente habían extremado precauciones y aprovechado las circunstancias para realizarle los exámenes médicos que se le aplican cada año.

Las apariciones públicas del premio Nobel de Literatura 1982 han disminuido de forma notable en los últimos años: en septiembre de 2013, junto con su esposa Mercedes Barcha, inauguró un boliche y sala de juegos en el exclusivo complejo Garden Santa Fe.

La más reciente se dio el día en que cumplió 87 años de edad, el pasado seis de marzo, cuando un grupo de lectores acudió a su casa, ubicada al sur de la Ciudad de México, a cantarle “Las mañanitas” y
a llevarle flores, donde se vio al escritor de muy buen humor.

Tres días después falleció el hermano menor del escritor, Gustavo García Márquez, quien sufría de alzhéimer. Desde hace un año, diversas versiones han señalado que a Gabo también se le diagnóstico la enfermedad, un mal progresivo que puede terminar de desarrollarse en cuatro o cinco años.

La noticia de la hospitalización del escritor colombiano generó reacciones en diversos círculos: el presidente de México, Enrique Peña Nieto, a través de su cuenta de Twitter, escribió: “He sido informado que Gabriel García Márquez se encuentra hospitalizado. Le deseo una pronta recuperación”.

Por su parte el mandatario de Colombia, Juan Manuel Santos, anotó por el mismo medio: “Colombia entera le desea una pronta recuperación al más grande de todos los tiempos: Gabriel García Márquez”.

Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), manifestó: “Mi mayor deseo para que Gabriel García Márquez tenga una pronta recuperación”.

Nacido en Aracataca, Colombia, en 1927, Gabriel García Márquez fue galardonado con el premio Nobel de Literatura en 1982; entre sus obras pueden contarse El amor en los tiempos del cólera, El coronel no tiene quien le escriba y Crónica de una muerte anunciada.