García Márquez dejará el hopital en dos o tres días

El escritor fue internado el 31 de marzo por infecciones en vías respiratorias y urinarias.
Gabo, el pasado 6 de marzo, en su cumpleaños 87.
'Gabo', el pasado 6 de marzo, en su cumpleaños 87. (Mario Guzmán/EFE)

México

En el sexto día de internamiento de Gabriel García Márquez en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, su hijo Gonzalo García Barcha reiteró que su padre se encuentra estable y mejora día a día.

Sobre la versión del pasado viernes por la noche, en el sentido de que el autor de Cien años de soledad, El coronel no tiene quien le escriba y Doce cuentos peregrinos, entre otras obras, puede ir a Los Ángeles, California, para terminar su recuperación, dijo desconocer esa información.

Comentó que su papá saldrá del hospital el próximo martes, como se tiene previsto, cuando concluya su tratamiento. “Si no es el martes, será el miércoles, tampoco pasa nada”, dijo el hijo del escritor colombiano, quien aseguró que el tratamiento está programado para varios días.

García Márquez está hospitalizado desde el 31 de marzo pasado por un cuadro de deshidratación y un proceso infeccioso pulmonar y de vías urinarias.

García Barcha dijo que su padre está bien, con ganas de irse a su casa, como los enfermos de los hospitales: “No han venido sus amigos, solo ustedes, y ha recibido llamadas de todo el mundo”.

VISITA DE UN PERIODISTA

Hernán Becerra Pino es un reportero chiapaneco. Ha llegado al Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán poco después de las 16 horas. Viste pantalón caqui y camisa de manta roja. Se ve algo alterado.

Dice ser hijo de Gloria Pino, la iniciadora de los suplementos en su natal Chiapas: “Si indagan en Google encontraran quién es ella”, comenta y busca un poco de cobijo de los medios de comunicación que se han acercado a él para escuchar su historia.

De su mochila negra saca un libro de entrevistas y relatos llamado Crónica de un desayuno con Echeverría, editado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y el gobierno chiapaneco. La publicación contiene un capítulo dedicado a los tres encuentros que tuvo Becerra Pino con el autor  colombiano.

—Vine al hospital con la esperanza de regalarle este libro a Gabriel García Márquez, pero los policías de la puerta me trataron muy mal y me alteraron —dice el periodista del Heraldo de Chiapas y el Diario del Sur de Tapachula.

—¿Cuándo fue la primera vez que se encontró con García Márquez? —preguntan los reporteros.

—Cuando Carlos Fuentes cumplió 70 años. Estábamos en el paraninfo de la Universidad de Guadalajara; me acerqué a él y lo empecé a entrevistar. Pocos minutos después tenía varias grabadoras más a su alrededor. Titulé el encuentro Entrevista banquetera con Gabriel García Márquez.   

—¿Cómo fue la segunda vez que estuvo con él?

—Carlos Fuentes ingresaba a El Colegio Nacional. Encontré a Gracía M´rquez antes de llegar al lugar. Estábamos en la calle. Le grité por su nombre y él se asustó. Pensó, tal vez, que lo querían matar.

Hernán solo quiere hacerle llegar el libro a su escritor admirado. Desde que la prensa ha montado guardia afuera del hospital, para conocer la salud del premio Nobel de Literatura 1982, es el único seguidor que se ha dado cita.

Pregunta a los reporteros que lo empiezan a rodear:

—¿Ustedes saben qué hago para darle el libro?

—Espere a su hijo Gonzalo, él sale a cada rato —le contestan.

El breve encuentro concluye con el agradecimiento de Becerra.