Escritores laguneros celebran vida y obra de 'Gabo'

Al enterarse del fallecimiento del escritor y periodista García Márquez, contaron su primer encuentro con sus obras. Lamentaron la pérdida no solo de un gran escritor, sino de un gran ser humano.
Los escritores comunicaron su pesar también en las redes sociales.
Los escritores comunicaron su pesar también en las redes sociales. (Milenio Digital)

Torreón, Coahuila

El deceso de Gabriel García Márquez caló hondo en las letras mundiales, perdiéndose con él una de las más creativas y gráciles imaginaciones que han existido.

Para Milenio, escritores laguneros platicaron cómo fue para ellos el primer encuentro con la obra de este gran colombiano; hablan de sus textos y de lo que la humanidad ha perdido al irse el "Gabo" de este mundo.

GILBERTO PRADO

Gilberto Prado Galán, compartió que "Textos Costeños", uno de los primeros libros de García Márquez, que reúne crónicas que publicaba en un diario de su natal Colombia, fue el primer acercamiento.

No dudó en señalar que se queda con la famosa y laureada "Cien Años de Soledad", al ser ésta una de las obras más importantes de la literatura, y la novela más traducida del español a otros idiomas, después de "El Quijote de la Mancha".

Si García Márquez solo hubiera escrito "Cien Años de Soledad", le hubiera ocurrido lo que a Juan Rulfo, que con "Pedro Páramo", logró una obra perdurable

"Lo conocí en 1993, lo saludé y me dedicó un libro. Me pareció una persona amable, entrañable, sin deslumbramientos de los falsos oros de la fama", señaló el afortunado Gilberto Prado Galán.

La sencillez que transmitía Gabriel García Márquez, su inmensa profundidad como autor, permitió que su grandeza fuera más allá de lavanderías políticas, pues apoyaba a Fidel Castro y era un combativo izquierdista.

"Se ha perdido una figura literaria, una voz imprescindible de la literatura universal. No le escatimo ningún mérito a su maravillosa imaginación, y siempre encuentro flancos distintos en "Cien Años de Soledad", que tenemos que releer, junto con las demás obras de García Márquez, siempre quedándonos con esa prosa imperial que tenía".

SAÚL ROSALES

Por su parte, Saúl Rosales, tuvo un peculiar primer acercamiento con el autor colombiano, al trabajar como corrector en la Imprenta Madero, en el D.F., donde le tocó corregir galeras y pruebas de página de la primera edición mexicana de "La Mala Hora".

"Fue una impresión muy grata, muy hermosa, sobre la circulación de unos anónimos en un pueblo de Colombia, con la maestría de García Márquez con la palabra", señaló.

Cuando salió, compró "Cien Años de Soledad", que al leerlo, tuvo la impresión como lector, de que estaba entrando en un mundo absolutamente nuevo sobre la manera de fantasear de alguien, pues la ficción de García Márquez en esta obra, es asombrosa.

Aún así, la obra le resultó cercana y propia, como si el ya la trajera en el interior y "Gabo" se lo estuviera proponiendo desde las páginas del libro. Las siguientes obras las esperaba con gula.

"Sentí una sofocación similar a la que me ha impedido releer El Amor en los Tiempos del Cólera. Me sofoca el torrente poético de su prosa", dijo Rosales al enterarse de la pérdida.

Alguna vez alguien dijo que García Márquez era el autor que estaba a la altura de Miguel de Cervantes Saavedra. Un elogio gigantesco, que en su humildad, quién sabe como tomaría 'Gabo'.

ENRIQUE SADA SANDOVAL

Su abuelo Enrique Sada Quiroga, pionero de la cardiología, humanista y activista político de lucha de toda la vida, introdujo al joven Enrique Sada Sandoval al mundo de García Márquez, en 1994.

"Perder a García Márquez es perder a uno de nuestros prohombres no solo como latinos, sino como seres humanos"

El primer texto que leyó de 'Gabo', fue "Cien años de Soledad"; para entonces, Enrique Sada ya estaba deslumbrado con Juan Rulfo y su obra, así que fue una transición casi natural para él. 

"Gabo siempre se declaró admirador y deudor de Rulfo en la cuestión estructural y del no tiempo al escribir 'Cien años de Soledad'. Macondo no puede ser concebido sin Comala".

La preferencia de Enrique Sada se decanta por esa historia de amor increíble y alucinante que es "El Amor en los tiempos del Cólera", donde Florentino y Fermina comienzan su historia casi en la infancia y la terminan en el mismo punto muchos años después.

JAIME MUÑOZ

El escritor y académico de la Universidad Iberoamericana de Torreón, Jaime Muñoz Vargas, cuenta que fue a su ingreso a la Universidad cuando conoció los textos de Gabriel García Márquez, justo en el año en que ganó el Nobel Literario, 1982.

En ese entonces, Muñoz Vargas iba integrando su propia biblioteca, y compró "El Coronel no tiene quien le escriba", del que conserva el ejemplar que compró en 1982, con un pegote que decía "Premio Nobel de Literatura 1982". Le pareció extraordinario, y aún es así.

"No sabía que esa novela corta luego iba a ser considerada por García Márquez como uno de sus libros más queridos, y aunque es mucho más famosa "Cien Años de Soledad", "El Coronel..." representaba para él un producto que el mismo juzgaba de altísima calidad" reconoció Muñoz.

La limpieza de su prosa, su timbre siempre poético, el sutil buen humor que irradian sus historias y la profundidad de la mirada en la América Latina, sorprenden a este también escritor.

"Perdemos una voz fundamental en la literatura latinoamericana. Pero tampoco debemos lamentarnos. Tenía 87 años, es un proceso natural. Lo importante es revisitar la obra que dejó, que con toda certeza es una obra que perdurará" culminó.