“No es que Gabo se acercara al poder, el poder lo buscaba a él”

Fue fiel a sus principios y leal a sus amigos; no quería que le dijeran cómo escribir un libro y tampoco indicaba cómo se debía gobernar, comenta el ex presidente.
“Siempre fue un placer platicar con él, tenía gran cultura y gran agilidad mental”.
“Siempre fue un placer platicar con él, tenía gran cultura y gran agilidad mental”. (Pedro Valtierra/Cuartoscuro)

México

Un domingo de agosto de 1994 el ex presidente Carlos Salinas de Gortari llamó al escritor Gabriel García Márquez para solicitarle su ayuda para contribuir al diálogo en el conflicto político desatado entre Estados Unidos y Cuba por el éxodo ilegal de balseros hacia Florida.

La anécdota formó parte de la plática que sostuvo Salinas de Gortari con la viuda del escritor colombiano Gabriel García Márquez, Mercedes Barcha, a quien visitó ayer para darle el pésame en su casa de Jardines del Pedregal.

“Recordábamos que en agosto de 1994 el presidente (William) Clinton me hizo una llamada para saber qué estaba sucediendo en Cuba. Un problema que le afectaba mucho porque cuando había sido gobernador de Arkansas había perdido su relección por los balseros.

“Mi primera reacción fue: si voy a tratar de saber qué pasa en Cuba, el mejor conducto es Gabriel García Márquez. Fue el autor de Cien años de soledad —de acuerdo con el relato del ex presidente Salinas de Gortari— una pieza fundamental para que Estados Unidos y Cuba entablaran un diálogo diplomático. “Yo tuve el honor de participar con Gabriel García en esa circunstancia que permitió un dialogo entre el presidente Clinton y el presidente (Fidel) Castro. De ese tamaño era la dimensión de Gabriel García Márquez”.

Luego de casi una hora de visita a la familia, la cual acudirá al homenaje que se le rendirá a García Márquez este lunes encabezado por los presidentes de Colombia, Juan Manuel Santos, y de México, Enrique Peña Nieto, en el Palacio de Bellas Artes, Salinas de Gortari explicó que con el Nobel de Literatura sostuvo reuniones en Los Pinos, en Jardines de Pedregal y en Tlalpan, donde vive el ex mandatario.

Al preguntarle si alguna vez criticó su gobierno, Salinas de Gortari señaló: “Gabo era una gente que siempre tenía la cualidad de sumar. No es que él se acercara al poder, sino que el poder se acercaba a él. Y en esa circunstancia tenía la cualidad de buscar la concordia, de lograr la armonía donde había diferencias, y en ese sentido una de sus cualidad es que nunca hablaba mal de nadie ni tampoco daba opiniones de aquellas aéreas que no eran su fuerte”.

Siempre, dijo, “fue fiel a sus principios y leal a sus amigos; pero así como él decía que no quería que le dijeran cómo escribir un libro, tampoco indicaba cómo se debía gobernar”.

El ex mandatario recordó al narrador como un hombre plural ideológicamente y, por ello, pese a la tristeza, “me conmueve el homenaje mundial” que se está realizando a García Márquez, cuyas cenizas ya se encuentran en su hogar.

“Quiero darle el pésame al pueblo de Colombia porque nos permitió a los mexicanos tener al colombiano más mexicano que podíamos haber escogido por voluntad de él… Gabo no se fue, está aquí, pero lo vamos a extrañar”.

Y recordó que García Márquez “tuvo su inspiración en Colombia y aquí en México tuvo la serenidad y tranquilad para poder traducir esta inspiración colombiana en textos universales. Entonces nos pertenece a todos, y lo relevante es el homenaje mundial que se le está rindiendo”.

La última vez que platicó con Gabo fue a finales del año pasado y “ya después se dieron las complicaciones de salud”, por lo que estuvo en contacto con la señora Mercedes.

“Siempre fue un placer platicar con él, tenía gran cultura y gran agilidad mental, y era muy ameno en la conversación y certero en sus juicios; y lo que decía tenía uno que pensarlo y repensarlo”, señaló.

Para Salinas de Gortari resulta irónico que su “deceso, tan lamentable, ocurriera en el mismo mes en que murió Cervantes, en abril, y que en algunos párrafos de Cien años de soledad se vean reflejadas muchas de sus ideas.

Para el lunes, a las dos de la tarde, se prevé la llegada del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos.

SUS RESTOS FUERON INCINERADOS

La familia de Gabriel García Márquez aún no ha informado sobre el destino que tendrán las cenizas del escritor colombiano, aunque la familia ya dejó en claro que estarán donde radique la señora Mercedes.

Las autoridades culturales de México confirmaron hoy que los restos del escritor colombiano Gabriel García Márquez fueron incinerados ya.

La información fue facilitada en un comunicado difundido por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), a petición de la familia del premio nobel, e indica que sus restos “fueron incinerados en privado”.

Fuentes de Conaculta consultadas al respecto dijeron que nodisponían de más información. La familia tampoco ha dado detalles  sobre la cremación del cuerpo del premio nobel, y en todo momento ha pedido que se preserve la privacidad del momento.

García Márquez murió a las 14:00 hora local del jueves (19:00 GMT) en su vivienda del sur de la capital mexicana, y horas después fue trasladado a una funeraria que cuenta con hornos de cremación, por lo que pudo haber sido allí.

Ayer, el embajador colombiano en México, José Gabriel Ortiz, declaró a los periodistas que la intención inicial es repartir las cenizas entre México y Colombia, aunque posteriormente precisó que, en todo caso, la decisión final será adoptada por la familia.

“NOS VEMOS EN AGOSTO”

El texto inédito de Gabriel García Marquez Nos vemos en agosto podría ser publicado como obra póstuma, dijo Cristóbal Pera, director editorial de Random House Mondadori en México.

El editor de Memoria de mis putas tristes y Yo no vengo a decir un discurso señaló que será decisión de la familia del escritor publicar la última obra de García Marquez, en la que “trabajó por mucho tiempo”. Sin embargo, no descartó la posibilidad de que esto ocurra.

Pera aseguró que “no ha habido un escritor como él, en todas las lenguas, alguien que tiene el afecto de los lectores de todo el mundo”.

Comparó la pérdida de García Marquez  con la muerte de Nelson Mandela, en el sentido del impacto emocional que tuvo en todo el mundo. Dijo que la familia del colombiano se encuentra triste pero es una pérdida compartida.

Hacia las 19 horas de ayer sábado arribó al domicilio del escritor su hermano Jaime, procedente de Cartagena, Colombia. No quiso hacer ninguna declaración.