Francisco Mata: la Ciudad de México es infotografiable

El fotógrafo dijo que las últimas personas que pudieron hablar de la ciudad como un todo fueron Ismael Rodríguez, Nacho López, Luis Buñuel.
El fotógrafo Francisco Mata Rosas en la Feria del Libro de Argentina.
El fotógrafo Francisco Mata Rosas en la Feria del Libro de Argentina. (Jesús Alejo Santiago)

Buenos Aires

Y, sin embargo, Francisco Mata Rosas lo ha intentado en sus diferentes trabajos fotográficos, como se refleja en su libro México Tenochtitlan (Ediciones ERA), donde se reconoce la presencia de diferentes "ismos": desde el surrealismo, el existencialismo o el neorrealismo, al humor crítico o el realismo mágico.

"La ciudad es inabarcable, la Ciudad de México es infotografiable. Los últimos que pudieron hacerlo, hablar de la ciudad como un todo, fueron Ismael Rodríguez, Nacho López, Luis Buñuel... después de eso, hablar de la ciudad como un todo es imposible: en efecto, ésta es mi ciudad, pero la he aprendido a ver desde Huerta, desde Buñuel, desde Gabriel Vargas, desde Fabrizio Mejía, Héctor García, Quirarte, pero en especial la he aprendido a ver desde el barrio", aseguró el fotógrafo durante la presentación del volumen, en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.

En el pabellón de la Ciudad de México, invitada de honor del encuentro editorial, Francisco Mata Rosas resaltó que la visión que ofrece la convivencia con el barrio lleva un sentido de inclusión, de tolerancia, de convivencia: "es la parte que más me gusta del trabajo", cuyo resultado en forma de libro tardó tres años hasta su concreción.

"No nos poníamos de acuerdo: un diseñador decía que con una vez que apareciera un Cristo crucificándose era suficiente, ya estaba dicho todo, pero otro diseñador, Rafael López Castro, dijo 'ni madres, en la Ciudad de México se crucifican un montón de cabrones y deben aparecer, no podemos sintetizarlo', lo que se refleja en las imágenes de México Tenochtitlan.

Se trata de un libro en el que Mata Rosas apostaba por ofrecer una historia, pero muchas veces sólo se llega a observar las imágenes, "hasta te dicen 'qué padre foto, qué cámara usas', y todo el trabajo de construir una historia, una narrativa, no se entiende", siendo uno de sus objetivos principales el tratar de contar una parte de la historia de la Ciudad de México.