Francisco receta "Misericordina", remedio espiritual del corazón

Durante el tradicional rezo del Ángelus dominical, un grupo de voluntarios repartió a los fieles cajas del "medicamento"
Adentro de los empaques había un rosario en vez de pastillas.
Adentro de los empaques había un rosario en vez de pastillas. (Ettore Ferrari/EFE)

Roma/México

El papa Francisco recetó a los miles de fieles que acudieron a la plaza de San Pedro al tradicional rezo del Ángelus dominical una “medicina espiritual”: la Misericordina.

“Os quiero aconsejar a todos una medicina, algunos pensarán ‘¿ahora el Papa es farmacéutico?’”, dijo el pontífice, para después precisar, mediante un juego de palabras, que se trataba de una “medicina espiritual llamada Misericordina”.

Así, el pontífice explicó, ante los presentes; que para concretar los frutos del año que está llegando a su fin, un grupo de voluntarios iba a repartir entre los presentes una cajita con este “fármaco”, que proporciona “ayuda espiritual para el alma y para difundir el amor, el perdón y la fraternidad”.

El Papa, asomado desde la ventana del palacio pontificio, mostró sonriente la cajita de este medicamento, que en su interior contenía una corona del rosario, y recomendó: “No os olvidéis de tomarla, porque hace bien al corazón, al alma y a toda la vida”.

La distribución se hizo mientras los fieles, que se mostraron muy agradecidos ante el peculiar gesto del pontífice, abandonaban la plaza.

El estuche reproduce a la perfección el de los fármacos tradicionales y en él se puede ver la ilustración de un miocardio con los vasos sanguíneos, una breve explicación de la posología y la indicación de que contiene 59 gránulos para el corazón.

En el prospecto se indica que este remedio “aporta misericordia al alma, con una amplia tranquilidad del corazón. Su eficacia está garantizada por las palabras de Jesús”.

Sobre su uso, precisa que puede aplicarse “cuando se desea la conversión de los pecadores, se siente necesidad de ayuda, falta la fuerza para combatir las tentaciones, no se consigue perdonar a alguien, se desea la misericordia para un moribundo y se quiere adorar a Dios por todos los dones recibidos”.

“Puede usarse tanto en niños como en adultos, todas las veces que sea necesario”, rezan las instrucciones, que recalcan que su suministro prevé “el rezo de la Coronilla de la Divina Misericordia, promovida por Santa Faustina Kowalska”, una religiosa de la que Juan Pablo II se consideraba discípulo, conocida como la santa Teresa de Jesús polaca, que introdujo esta devoción.

Además, “no tiene efectos secundarios ni contraindicaciones”.

“Antes de utilizar el fármaco agrega se aconseja acudir a un sacerdote para ulteriores informaciones y conservar las instrucciones para caso de nuevo uso.”

Tras recetar la misericordina, el Papa, quien antes del rezo del Ángelus advirtió sobre “no dejarse engañar por falsos mesías, ni dejarse paralizar por el miedo”, saludó a los fieles con su ya tradicional “Buen almuerzo”.

Según informó Radio Vaticana, se han elaborado varios miles de cajitas de Misericordina, que contienen un rosario en vez de pastillas, y las instrucciones en diferentes idiomas, como italiano, español, inglés y polaco.

Rosario por EL Papa

La jerarquía católica del continente americano oró por proteger la libertad religiosa y por los gobernantes para que tengan aciertos en las políticas públicas. Durante el rezo del Rosario en el marco de la peregrinación y encuentro de “Nuestra Señora de Guadalupe, Estrella de la Nueva Evangelización en el Continente Americano” los asistentes oraron por las familias y los jóvenes de la región.

En el templo expiatorio de Cristo Rey, presidido por el cardenal Oscar Andrés Rodríguez Marariaga los líderes religiosos pidieron por los que padecen cualquier tipo de mal espiritual o corporal.

Durante cada misterio los asistentes oraron por las necesidades de la iglesia católica entre éstas por el Papa Francisco y por los obispos de América.

Así como por los gobernantes de los pueblos americanos, que “nuestros gobernantes sepan ejercer con juicio la autoridad para que todos nuestros pueblos tengan vida transformada por políticas públicas que favorezcan el desarrollo  y la igualdad de oportunidades.