Muestran un futuro desolador en el ICC

La muestra Rasgos y vestigios, que tiene la particularidad de ser interactiva, reúne poco más de 130 piezas pertenecientes a 66 artistas contemporáneos.

Guadalajara

La cuarta exposición de Isabel y Agustín Coopel, de la colección privada de Sinaloa, que reúne a 135 obras a 66 artistas como Francis Alÿs, Joseph Beuys, Alghiero Boetti, Félix González Torres, Alfredo Jaar, Ana Mendieta y Gabriel Orozco se inaugura hoy en el Instituto Cultural Cabañas (ICC). La curaduría ha corrido a cargo de Tatiana Cuevas, bajo la idea de proyectar un futuro desolador en el que ya no se ven las ruinas romanas o medievales, sino que los objetos y edificios en decadencia y deshabitados son los del siglo XX y XXI, anuncia la curadora.

Desde su llegada a la primera sala, los visitantes pueden observar la obra que abre esta exposición que se llama Tutto, de Alighiero Boetti, una obra de medio formato que el artista realizó mientras aprendía las técnicas de bordado de alfombras del Oriente Medio.

A lo largo de los pasillos del Cabañas, distribuidas en trece salas se podrá observar una serie de fotografías, arte objeto, pintura, escombros y ropa al más puro estilo arte povera, gran parte de las obras proviene de Europa.

En un pasillo largo se ve una serie de fotografías a blanco y negro que retratan edificios emblemáticos del siglo XX vacíos, en ruinas y otras de colores que igualmente están solitarios, con agujeros, llenos de fisuras.

Todo en medio de una espantosa desolación porque no hay presencia humana en toda la muestra, ni en las fotos o en imágenes, solo objetos que ya nadie podrá usar, un cassette que posa inútilmente junto a un botecito de pintura y unos palos para batirla, unos periódicos tirados en el piso y la noticia que narra la visita del hombre a la luna por primera vez en un ejemplar de Le Fígaro del 69 que ahora adorna una caja de arena para gato y donde solo puede leerse el titular de una nota periodística. En otra parte se puede ver un montón de ropa que alguien olvidó lavar.

En las paredes y en techo cuelgan una serie de objetos hippies como trenzas, pulseras bolsitas con blancos polvos en el piso. Hay ciertas obras que son proyecciones de los años cuarenta y cincuenta que ilustran episodios sin importancia: estudios de un jardín botánico, un barco que no se mueve.

Las innovaciones que se presentan para esta ocasión son audífonos que guiarán la exposición, “las App que cumplirán con la función de ser una herramienta educativa que fomenta el acercamiento a los distintos lenguajes del arte contemporáneo para los visitantes” explica Mireya Escalante, directora de la colección Agustín e Isabel Coppel.

“La exposición se llama Rastros y vestigios porque trata de contemplar al visitante como un antropólogo que observa las huellas de una civilización que cayó en decadencia, desde esa óptica se trata de ver el arte contemporáneo como un fragmento que sobrevivirá y será observado como parte de la producción contemporánea. Se trata de un nuevo acercamiento al arte contemporáneo, traer las nuevas formas de cultura a Jalisco y que el ICC sea visto también como museo” dice Olga Ramírez Campuzano, directora del recinto.

Tatiana Cuevas agrega que “la exposición está planteada como un ejercicio para el público hipotético de que el público se va acercar a una serie de objetos enigmáticos del pasado por primera vez y que son la única forma que tiene de entender la civilización del pasado, partiendo del presupuesto de que existe un rechazo hacia el arte contemporáneo.

“El reto es lograr que los visitantes puedan acercarse sin miedo y aversión hacia el arte contemporáneo y comprenderlo” reitera la curadora.

La exposición en conjunto contrasta con el estilo clásico del edificio que lo alberga y tiene el objeto de llevar al visitante a cuestionarse acerca del sentido, la historia y el contexto en el que vive, pues cada obra por más abstracta que parezca pertenece a su época y a una serie de circunstancias que no se ven a primera vista.

Rastros y vestigios puede disfrutarse a partir de las 12:00 horas de hoy, en el Instituto Cultural Cabañas.