Fractales, una historia sobre las emociones reprimidas

En el montaje tres actrices encarnan al personaje principal, una joven cuyas convicciones e convierten en carga emocional.
Fractales, una historia sobre las emociones reprimidas
Fractales, una historia sobre las emociones reprimidas (Raúl Campos)

Ciudad de México

Ana es una joven actriz cuyo máximo sueño es aparecer como extra en algún filme de Alejandro González Iñárritu. Cuando cree que está a punto de cumplirlo, realiza un largo viaje hasta España para audicionar por el papel de un alma insignificante más en la película Biutiful. Entonces sufre un fuerte bloqueo emocional que le impide actuar, por lo que comienza a hacer un viaje introspectivo para descubrir qué eventos de su pasado la han incapacitado para sentir.

Esa es la premisa de Fractales, obra ganadora del Premio Nacional de Dramaturgia Víctor Hugo Rascón Banda 2011, escrita por Alejandro Ricaño y dirigida por Adrián Vázquez, en la que, mediante el humor, se hace una crítica a las estructuras sociales que impiden expresar libremente los sentimientos.

"Los fractales son figuras que se van repitiendo al infinito, y creo que esta repetición está en la obra tanto en el texto como en los personajes: son tres actrices que interpretan a un mismo personaje, Ana. Todo en su vida se va desprendiendo, desde sus padres hasta sus fallidas relaciones, y son momentos que, como los fractales, se van reproduciendo de forma infinita a lo largo de su historia", dice a MILENIO Ana Lucía Ramírez, quien, junto con Luna Beltrán y Estefanía Ahumada, da vida a Ana.

El personaje es una chica inocente extremadamente fiel a sus convicciones, incapaz de romper una promesa, lo cual se convierte en cargas emocionales que le impiden seguir su vida. "Pero conforme avanza la narrativa vamos viendo cómo va soltando todos estos miedos para poder sentirse plena. De eso trata la obra: al final lo importante es disfrutar los momentos, para después dejarlos ir".

"Ana es un personaje entrañable, y cuando le dicen que está bloqueada e imposibilitada para actuar, hace un recuento de los momentos que la han marcado para, así, romperlos. Ricaño toca el texto de una manera increíble y, mediante una comedia bastante inteligente, toca temas que son universales: todos hemos perdido a alguien o hemos dejado de amar, y por ello la obra llega a ser tan catártica para el espectador", concluye Ramírez.

Fractales se presenta todos los martes y miércoles a las 20:30 hasta el 8 de junio en el Centro Cultural Helénico, Revolución 1500, col Guadalupe Inn.