Fin de crisis religiosa reactivó la economía

El Gobierno Nacional retomó los ideales revolucionarios con el reparto agrario. Durango que apenas contaba con 450 mil habitantes, fue beneficiado ya en la administración de Lázaro Cárdenas.
Durango que apenas contaba con 450 mil habitantes, fue beneficiado por las políticas de colonización.
Durango que apenas contaba con 450 mil habitantes, fue beneficiado por las políticas de colonización. (Especial)

Durango

Al finalizar el Conflicto Cristero, el Gobierno Nacional retomó los ideales revolucionarios con el reparto agrario. Durango que apenas contaba con 450 mil habitantes, fue beneficiado por las políticas de colonización ya en la administración de Lázaro Cárdenas.

Hubo una diferencia sustancial en los primeros repartos de tierras, en esta ocasión las haciendas perdieron sus predios y se crearon los ejidos para la explotación agropecuaria y forestal, según los documentos recopilados por investigadores locales.

En la ciudad de Durango en esta época comenzó el repunte poblacional, en el momento que se disolvieron las haciendas y los campesinos comenzaron el cultivo de tierras se reactivó la economía, luego de la crisis que finalizaba en 1933.

En la Comarca Lagunera algunas haciendas llegaban a más de 45 mil hectáreas y eran aproximadamente siete los dueños del 45 por ciento de la tierra que producía en esta zona y que fueron distribuidos a los comisariados ejidales.

Con los afluentes del río Aguanaval y Nazas se produjo en ese tiempo la mitad del algodón del país y poco menos del diez por ciento del maíz.

[b]Migración hacia La Laguna [/b]

La migración hacia La Laguna de diversos puntos de la entidad, generó pobreza y marginación para los que buscaban mejorar su situación económica.

En la década de los 30’s, algunos hacendados trataron de expulsar a 15 mil familias y depurar su planta de trabajo. En 1935 comenzó la organización de campesinos con un partido comunista y solicitaron que se pagara un salario mínimo de 1.5 pesos.

Los dueños de la haciendas también crearon organismos sindicales para restarle fuerza a la organización político-sindical y además contrataron a personal foráneo.

Un año más tarde, el presidente Cárdenas advirtió a los hacendados que si no respetaban los acuerdos tomados en el reparto de las tierras, entregaría armas a los campesinos para que respondieran las agresiones.

Poco antes, sindicatos de Durango y Coahuila se unieron y comenzó el desarrollo de la zona, luego de contar con las tierras para sembrarlas.