La Filmoteca de la UNAM, a la vanguardia en preservación

Con una inversión de 11 mdp, la institución que resguarda la memoria visual de México inició la digitalización de su acervo, que alcanza 40 mil obras.
Parte del equipo utilizado en los trabajos de rescate.
Parte del equipo utilizado en los trabajos de rescate. (Mónica González)

México

Con la compra de máquinas para su laboratorio fotoquímico y equipo para su área de digitalización, la Filmoteca de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) hará más eficiente la recuperación y salvaguarda de materiales a su resguardo, además que facilitará la difusión de cintas vía electrónica a través de su oferta on line.

“Estamos reforzando el área de laboratorio fotoquímico con la finalidad de continuar ese camino y no apostar por un solo soporte; adquirimos equipo de un laboratorio de Hollywood que cerró y subastó parte de sus aparatos y, por otro lado, abrimos un área de escaneo para rescatar películas y preservarlas en soporte digital, explicó a MILENIO Albino Álvarez, subdirector de Rescate y Restauración.

“Con ello la Filmoteca se coloca, sin duda, como uno de los laboratorios de punta en América Latina y quizá del mundo, porque mientras esa tecnología se va quedando relegada en las empresas cinematográficas, para una filmoteca o un acervo son oro molido para sus tareas de preservación”, señaló.

De acuerdo con Francisco Ramírez, jefe del Laboratorio Fotoquímico de la institución, las adquisiciones en su área permitirán imprimir las películas en poliéster con mejor calidad y mayor rapidez.

Mediante una ventanilla húmeda se copia el material desde el negativo, pero sin 80 por ciento de rayaduras, lo cual ahorra semanas o meses de trabajo.

Por otra parte, “con el nuevo equipo para digitalizar, que costó aproximadamente 11 millones de pesos, se copia tanto la imagen como el audio, y se corrigen sonidos que degradan mucho la calidad de la cinta. Esto sirve, tanto para asegurar el material, como para dar acceso al archivo por medios digitales, cosa que ya existe en nuestra página web”, dice Gerardo León, coordinador de Nuevas Tecnologías e Informática de la Filmoteca.

“La tendencia ahora —añade el especialista— es hacer cine con herramientas digitales. Las fábricas de Fuji, por ejemplo, ya han cerrado sus laboratorios de filme, aunque ciertamente hay gente en la industria que aún quiere conservar este soporte, porque desde su punto de vista es de mayor calidad. El hecho es que aquí se cuenta con las dos tecnologías y se irán apoyando mutuamente”.

De acuerdo con el inventario que se realiza actualmente, “llevamos un 10 por ciento del material que se ha sulfatado de una de las bóvedas, lo que, con todo y las condiciones que tenemos, no es alto. La preservación es buena, pero el material no depende únicamente de las condiciones actuales, sino de que cada material es único y tiene su propia historia”, explica Álvarez.

El especialista explica que las películas que resguarda la institución universitaria tienen un promedio de vida de 100 años.

“Esa es ya una certidumbre para nosotros; no sabemos cuánto duran los datos almacenados en una plataforma digital, por eso nos parece que la manera más inteligente de capitalizar estas certezas y dudas es invertir en ambos caminos. El tiempo nos dirá si fue lo mejor”, añade.

A partir de 2015 la Filmoteca tendrá su propio laboratorio digital y se convertirá en la única institución en nuestro país que tendrá la posibilidad de restaurar y preservar en dos formatos: negativo y digital.

Ahora se trabaja en la restauración del cortometraje-documental boliviano El bolillo fatal, de Luis del Castillo, realizado en 1927, que aborda el fusilamiento de Alfredo Jáuregui, integrante
de una familia acusada del asesinato del presidente José Manuel Pando (1848-1917).

El anterior es el primer proyecto que será rescatado y respaldado en los dos formatos. “Para México, y en cualquier parte del mundo, prolongar la vida de una obra de arte, en este caso cinematográfica, facilita el goce para las futuras generaciones”, destacó Álvarez.

Más de 100 años de historia

Se calcula que la Filmoteca de la UNAM tiene 40 mil títulos resguardados, aunque la cifra es cambiante, porque uno de los frentes de batalla es el tiempo, debido a que hay materiales que se pierden, aunque la mayoría se logra rescatar.

La institución cuenta con cerca de 400 mil rollos, guardados en 14 bóvedas, siete dedicadas a las películas grabadas en acetatos y siete en las que se encuentran las cintas de nitrato.

De su acervo destaca una importante colección de fragmentos documentales, entre los que se encuentran algunos de la Revolución Mexicana y otros que van de la llegada del cine a nuestro país, a finales del siglo XIX, hasta los años setenta del siglo XX.

En su Centro de Documentación hay más de 10 mil ejemplares de carteles, 7 mil lobby cards y 83 mil fotografías de rodaje y de personalidades, además de una gran cantidad de documentos y más de 15 mil impresos especializados. También se tiene películas de la cinematografía nacional e internacional en video, que están a disposición de los investigadores.

Conserva también una colección de más de 200 aparatos precinematográficos y cinematográficos que dan cuenta del desarrollo técnico de la historia del cine