La Filey ha logrado llegar a la gente: Rafael Morcillo

Alrededor de 150 escritores estuvieron en contacto con sus lectores, quienes tuvieron una oferta de alrededor de 400 sellos editoriales.
En la feria hubo más de 800 actividades.
En la feria hubo más de 800 actividades. (Especial)

México

La Feria Internacional de la Lectura Yucatán (Filey) 2016 termina su quinta edición con la mirada puesta en los desafíos del futuro: se cumplió ampliamente el objetivo de visitantes al encuentro, más de 180 mil personas la visitaron a lo largo de nueve días, algunas actividades con una afluencia que envidiarían en otras ferias, como la presentación de Ángeles Mastreta, quien reunió a más de 800 lectores.

"Todo ello significa que estamos logrando llegar al gusto de la gente", comparte Rafael Morcillo, director de la Filey: "ayer me contaban de una pareja de Tabasco que desde hace tres años viene a la feria y eso significa que vamos por el camino correcto, aunque hay muchas cosas que enmendar, que aprender. Significa que el proyecto le está gustando a la gente."

Con el Estado de México como invitado, el programa de actividades de la Filey se integró con más de 800 actos, entre presentaciones de libros, cine, teatro y gastronomía; alrededor de 150 escritores estuvieron en contacto con sus lectores, quienes tuvieron una oferta de unos 400 sellos editoriales, siendo uno de los protagonistas el escritor Juan Villoro, galardonado con el Premio Excelencia en las Letras "José Emilio Pacheco".

"Destacaría las actividades de Juan Villoro, quien tuvo participación lo mismo en una charla con mil jóvenes, en el encuentro de periodismo cultural o la presentación de sus libros; pero también el éxito rotundo del festival internacional de artistas gráficos y, en particular, la presencia de más de 17 mil niños y jóvenes presentes en la feria: más de 175 escuelas vinieron a leer, a vivir, a sentir la feria", a decir de Rafael Morcillo.

El balance es positivo, aunque llegar a ese resultado no ha sido nada fácil, reconoce el director de la Filey, "se tocaron mil puertas, algunas se abrieron, otras no se abrieron", pero al final se logró armar todo un amalgama de instituciones y personas para que la feria se pudiera financiar, "porque nosotros no cobramos ni por las presentaciones de libros en los salones, ni por la entrada, ni los talleres, como sí sucede en otras ferias".

"Obviamente queremos parecernos un poco, no en todo, a la Fil de Guadalajara. Pero también queremos ser más un festival artístico y tener una identidad propia, donde en la feria convivan la música, el teatro, el cine, la pintura, el museo, las artes gráficas".

Un encuentro editorial y literario realizado a más de mil 200 kilómetros de la Ciudad de México, cuyo objetivo es consolidarse no sólo como un eje cultural, sino también como parte de la oferta para los visitantes a Mérida, punto de partida para zonas arqueológicas y cenotes, pero también para los libros: "queremos ser una feria que destaque mucho por su trabajo en pro del fomento a la lectura".

"Estamos logrando que exista una vertiente más del turismo cultural en torno a Yucatán, porque cada vez viene más gente de fuera a disfrutar la feria. Sentimos que la derrama económica para la ciudad y para el Estado ya es importante; en Mérida hay dos actividades que traen mucho público: una es el carnaval y otra es una feria ganadera y comercial, mientras el tercer festival en público y en aceptación ya es una feria del libro, lo cual es muy grato."

Para esa consolidación de la Filey, dice Rafael Morcillo, es necesario lograr que la feria tenga un sustento que le permita tener una organización más estable, porque en la actualidad cuentan con un equipo demasiado reducido para manejar una feria en crecimiento, "necesitamos que los apoyos que nos den sean constantes, tan sólo para contratar a un equipo que nos dé el soporte para el desarrollo de la feria en diferentes ámbitos".