La Filarmónica de Helsinki interpreta la esencia de Sibelius

Su director, John Storgårds, habla sobre las contribuciones del compositor.
Bajo su batuta, la agrupación interpretará las siete sinfonías del autor finlandés.
Bajo su batuta, la agrupación interpretará las siete sinfonías del autor finlandés. (Juan Carlos Bautista)

México

Cuando John Storgårds, director de la Orquesta Filarmónica de Helsinki, tenía 10 u 11 años, su madre lo llevó a escuchar la Sinfonía No. 4, de Jean Sibelius. En ese momento no sabía que algún día encabezaría a esa agrupación, pero comprendió que su camino estaba en la música, especialmente al lado de un instrumento como el violín.

“Me sentí envuelto en una atmósfera musical. No sabía qué decir, pero sentí admiración por ese tipo de piezas. No tenía planes de volverme director, pero pasaron los años y llegué a ese puesto en la OFH.

Entrevistado por MILENIO tras la conferencia de prensa de ayer sobre los conciertos que la orquesta dará por primera vez en México este fin de semana  en Bellas Artes, para conmemorar el 150 aniversario del nacimiento de Sibelius y en los que tocará sus siete sinfonías y tres obras más, Storgårds habla de las contribuciones del compositor finlandés a la política cultural de su país.

¿Cómo define la obra de Sibelius?

Sus primeras composiciones eran muy salvajes. Su crecimiento fue impresionante: empezó tocando música de cámara, y cuando viajó a Viena para seguir su formación, mezcló las dos partes que tenía: la clásica y la originaria de Finlandia. Empezó a hacer cosas diferentes y no tenía miedo de tomar riesgos. Su estructura musical era loca y grande. Todos entendían que era un gran compositor. Cuando empezó a componer se dio cuenta de lo que sucedía a su alrededor. Encontró su estilo y sus colores. Desde que empezó, influenciado por Richard Wagner, hasta el final de su trabajo, se aprecia una metamorfosis. En el mejor momento de su vida dejó de componer porque decía que estaba cansado, que ya no tenía energía.

¿Fue el músico más contemporáneo de los músicos clásicos?       

Si no era el más contemporáneo de los clásicos, era uno de ellos. Hay mucha gente que no sabe bien lo que hizo y no lo entiende, porque realizó muchas cosas que no estaban esperando. Suelo decirles a esas personas que regresen a su casa a estudiarlo. En sus raíces se puede ver que aprendió a hacer melodías, sonatas, notas clásicas, partituras, pero también se metió en un movimiento moderno. Nunca siguió las reglas de ningún movimiento en específico. No seguía a los demás. Creó su propia forma de hacer música.  

¿Qué tanto ha contribuido la música de Sibelius en la formación de públicos jóvenes, tanto en Finlandia como en el mundo?

La educación musical en Finlandia está fuertemente influenciada por Sibelius debido a dos aspectos principales: su papel en la vida política de esa nación y el impacto que tuvo como individuo en la Independencia. El gobierno y los políticos realmente creen en la educación musical como una fortaleza del sistema educativo. Él fue un compositor muy fuerte. Todavía está muy presente en las nuevas generaciones. Siempre se reinventaba.

Entiendo que el trabajo de Sibelius se vio reflejado en algunas políticas públicas de Finlandia, ¿de qué políticas hablamos?

No hay ninguna ley específicamente. Pero con su trabajo en la Independencia se sentaron las bases de lo que después el gobierno convirtió en un sistema educativo que se apoya en la música para la formación de los jóvenes. En Finlandia tenemos el mayor número de orquestas per cápita del mundo. Hay casi una en cada esquina.

¿De qué forma influyó la obra de Jean Sibelius para que usted se convirtiera en director de orquesta?

Ha sido una gran influencia en mi vida, primero como violinista, pues desde que toqué su concierto para violín me atrapó su música. Empezó siendo una gran inspiración, y luego aprender sus obras se convirtió en uno de mis grandes objetivos. Pero aún no toco su Sinfonía no. 7.

¿Cómo fue el momento en que decidió convertirse en director de orquesta?

Era maestro concertador en diferentes orquestas. Un día me propusieron dirigir una de ellas. Y, al poco tiempo, la Universidad de Helsinki, que tiene una de las agrupaciones más tradicionales de Finlandia, me pidió que fuera  director. Nunca había tenido experiencia en la materia. No había dirigido ni había tomado clases de dirección de orquesta, así que me dijeron que debía ir a tomar clases. Era como un experimento. Empecé, en serio, como a los 30 años.

Además de la Orquesta Filarmónica de Helsinki, ¿qué otros proyectos tiene?

Seguiré con mis proyectos de música de cámara. También con algunas propuestas en Gran Bretaña, en Londres y Manchester, específicamente. Pero a partir del próximo otoño seré el nuevo director de la Orquesta Sinfónica de Ottawa. En este momento no estoy tan seguro de querer dirigir una agrupación tan grande como la de Helsinki. Quiero continuar con proyectos de música de cámara, y en dos años decidiré con cuál orquesta continúo mi trabajo.