Filamentario espacio de fe se instala en el Ex Convento del Carmen

El artista Francisco Morales presenta Bitácora de la idea, la muestra inspirada en el proyecto arquitectónico que realizó con Paolino Di Vece.
La iglesia se encuentra en el Fraccionamiento Las Grullas en San Agustín, Tlajomulco de Zúñiga.
La iglesia se encuentra en el Fraccionamiento Las Grullas en San Agustín, Tlajomulco de Zúñiga. (Nacho Reyes)

Guadalajara

Bitácora de la idea es la muestra multidisciplinaria que Francisco Morales presenta del 12 de mayo al 19 de junio en el Ex Convento del Carmen y que, tal y como su nombre lo indica se integra de decenas de piezas emanadas durante el proceso de construcción de Filamentario espacio de fe, un objeto arquitectónico escultórico que el artista realizó en conjunto con el arquitecto Paolino Di Vece en el Fraccionamiento Las Grullas, de CALCA Constructora, Ingeniero César Alcaraz Flores y Urbanissa de Juan Carlos Vidrio.

Dicha iglesia ha captado la atención de la prensa británica y coreana especializada en arquitectura y sus creadores expondrán el proyecto a partir del 26 de mayo en la Bienal de Venecia.

Morales explica que Bitácora de la idea trata de reflejar “cómo estuvimos interpretando lo que íbamos creando y cómo se iban abriendo ventanas a partir de la creación de ese proyecto”. La muestra se divide en tres vertientes, una aborda el Filamentario espacio de fe; otra contiene materiales de la parte interpretativa abstracta que hizo el artista y una tercera sección muestra el plan maestro del cual forma parte la iglesia construida.

“Este plan maestro consiste en la creación de un corredor artístico que va del fraccionamiento Las Grullas hasta el centro histórico de la delegación de San Agustín del municipio de Tlajomulco de Zúñiga, es decir un camino que se extiende a lo largo de 900 metros”, subraya Morales, quien agrega ya comenzaron a realizarlo pero falta completarlo.

Los asistentes a Bitácora de la idea encontrarán instalación, fotografía, video, escultura, pintura, dibujo e incluso una parte sonora en la que se mezclan ruidos con la participación del violonchelista Orlando Idrovo; además de piedras talladas y planos arquitectónicos comunes que fueron intervenidos para que tuvieran un mejor atractivo visual en acabados de vinil de alta resolución. Morales comenta que las piezas que integran la muestra no deben concebirse como piezas separadas, sino todas en su conjunto son parte de una sola atmósfera. “Es una instalación provista de un carácter nostálgico, mandamos hacer bases industriales con un dejo retro, detalles que feron posibles gracias a la museografía realizada por Daniel Gutiérrez, museógrafo del Ex Convento del Carmen.

Por su parte Gutiérrez resalta que “la obra de Francisco Morales es muy importante y fue que Joao Rodríguez, director de Artes Visuales de la SC nos encargó mucho que pudiéramos dotar de una atmósfera particular ex profeso a esta exposición” de manera que se colocaron fotografías del Filamentario Espacio de Fe tomadas a escala casi real sobre muros pintados de gris creando un efecto de expansión natural de la misma fotografía, lo mismo que se diseñó el mobiliario mencionado.

La inauguración de la exposición es el 12 de mayo a las 20:00 horas en el Ex Convento del Carmen, ubicado en Juárez 638. La entrada es libre.

Filamentario espacio de fe

Es un objeto escultórico-arquitectónico donde el mayor contraste se encuentra entre la rudeza de los muros de concreto, el depurado terminado de la cruz y los esbeltos filamentos verticales que no solo cumplen con una función estética, hacen las veces de puntales, son su soporte. La elección de los materiales le otorga una apariencia de sencillez, de austeridad, que invitan al silencio, a la reflexión, según explica Francisco Morales, uno de los creadores de este espacio enclavado en Tlajomulco, al lado del arquitecto Paolino Di Vece.

“El hilo conductor del discurso se basa en una reflexión de Santa Teresa de Jesús que menciona en uno de sus libros que los seres humanos son como filamentos capaces de generar su propia luz”, explica Morales y agrega que “tomamos el braille como una herramienta conceptual, simbólica. Hoy que padecemos una ceguera permanente ante la avalancha de información sonora y visual, hay una frase que dice que a veces vemos mejor con los ojos cerrados”, menciona el arquitecto y artista plástico.