Divertimento, una fiesta de la música clásica

En este festival internacional, “los participantes tienen la libertad de elegir sus propios programas”, manifiesta su organizadora, la pianista Monique Rassetti.
El violinista Carlos Egry se presentará el 23 de noviembre.
El violinista Carlos Egry se presentará el 23 de noviembre. (Especial)

México

Candelario Huízar, George Crumb, Theobald Böhm y Eugène Ysaÿe, además de los usuales Beethoven, Bach, Vivaldi y otros, son algunos de los compositores que podrán escucharse en el Festival Internacional Divertimento. En su cuarta edición, se llevará a cabo del 5 al 30 de noviembre en el Centro Cultural Helénico y la Casa del Lago Juan José Arreola.

Si algo distingue al festival es que es iniciativa de los propios músicos, dice en entrevista su directora, la pianista Monique Rassetti. “Su organización responde a la necesidad que tenemos los músicos de encontrar foros para compartir lo que hacemos. En ocasiones los festivales son más bien monotemáticos, como puede ser música de órgano, música contemporánea u obras de mujeres compositoras. Aquí los músicos tienen la libertad de elegir sus programas. Es, prácticamente, una fiesta de la música clásica”.

Bajo esta perspectiva, la pianista afirma que “los programas resultan muy interesantes. Participan grupos con todo tipo de instrumentación y un repertorio muy variado que va desde la música antigua y barroca hasta la de los siglos XX y XXI”.

La mayoría de los participantes son músicos mexicanos de primer nivel, aunque también hay algunos extranjeros. “Tenemos mucho cuidado en elegir a gente de calidad, no importa que sean jóvenes recién egresados de las escuelas de música o gente con mucho tiempo en el circuito profesional. Tenemos eventualmente invitados de otros países y poco a poco vamos a impulsar intercambios para enriquecer el festival”.

¿Qué nos puede decir de esta edición?

Tendrá una instrumentación muy variada, que va desde conciertos con un solo instrumento, como el caso del violinista Carlos Egry o el pianista Erik Cortés, hasta la participación de una orquesta de guitarras, Tempus Guitar Ensamble, con 20 jóvenes intérpretes. Son programas muy interesantes que incluyen obras conocidas, pero también otras poco tocadas. Lo que siempre cuidamos es que la calidad sea de primer nivel.

¿Cómo ha sido recibido el festival?

En las temporadas anteriores hemos constatado que la gente escucha y recibe con mucho entusiasmo las propuestas diferentes porque son tocadas por músicos de alta calidad que realmente quieren compartir su arte. Tenemos público que regresa de concierto en concierto. La gran satisfacción es poder tocar un repertorio que nos encanta y que muchas veces no tenemos dónde presentar. Tenemos partituras en los libreros que nunca compartimos con nadie y este festival permite que los músicos disfrutemos de tocarlas y el público de escucharlas. Cada vez son más los músicos que nos llaman para ofrecernos tocar repertorios que no pueden tocar en otros lados.

¿Cuentan con patrocinadores?

Todos los conciertos son gratuitos, aunque todavía no tenemos patrocinadores. Funcionamos con algunos convenios, pero el trabajo lo hacemos gratuitamente de corazón, mientras que las sedes nos apoyan, lo mismo que el Instituto Nacional de Bellas Artes y la Facultad de Música de la UNAM, que nos facilitan a sus músicos. El resto acepta tocar gratuitamente. Estamos en trámites para conseguir la deducibilidad de impuestos como Asociación Civil y esperamos contar con apoyo de patrocinadores porque sí se necesita para seguir adelante.

Es importante que los propios músicos tomen iniciativas...

La crisis por la que atraviesa el país está mermando la capacidad de los organismos gubernamentales para apuntalar eficazmente las actividades que demanda nuestro desarrollo cultural. Es hora de organizarnos y adaptarnos a estas nuevas condiciones, por lo que este festival representa nuestro esfuerzo colectivo como músicos y artistas. M