Alan Tacher incitó a la lectura

El conductor mexicano sacó el libro 'La ley de Herodes' y se puso a leer en voz alta en el Paseo Colón como parte del Festival de la Palabra. Al reconocerlo poco a poco la gente se acercó.
Alan Tacher en el Festival de la Palabra en el Paseo Colón de Torreón.
Alan Tacher en el Festival de la Palabra en el Paseo Colón de Torreón. (Martín Piña)

Torreón, Coahuila

Este año el Festival de la Palabra en La Laguna busca ávidamente el fomento a la lectura. Para lograr su meta han organizado mesas de lectura, presentaciones de libros, charlas literarias, talleres y lecturas en voz alta.

En el Paseo Colón de este domingo, Alan Tacher, conductor de televisión mexicana, tomó el micrófono y abrió un libro para leer a toda la gente que se acercó a escuchar.

"El que hagan este tipo de eventos me fascina. Que incites a la lectura, que la gente lea, que compre libros".

Para la lectura en voz alta se escogieron una serie de cuentos que pertenecen al libro 'La ley de Herodes', único libro de este género de Jorge Ibargüengoitia.

"Estos cuentos son muy divertidos, son cortos y no tan cortos. Contienen mucho sarcasmo. La lectura no es tanto para comentar, pero sí para leerla, estar a gusto, a veces le meto un poco de mi cosecha, comento dependiendo de lo que vaya pasando en el cuento. Es un sentimiento muy padre el que puedas compartir esto con la gente", dijo Alan Tacher previo a la lectura.

Fueron tres los cuentos escogidos de este texto: La ley de herodes, Mis embargos y Los boy scouts.

Tacher hace énfasis en la educación como base de una buena sociedad. Opina que festivales como el de la Palabra fomentan eso que es tan importante, además de que crea bases culturales.

"El que hagan este tipo de eventos me fascina. Que incites a la lectura, que la gente lea, que compre libros. Lo primero que espero de la lectura de hoy es que la gente se divierta y que sepa también que nosotros de alguna manera no sólo somos la farándula y el bluff, el espectáculo.

También nos gusta leer y compartir lo que leemos", agrega Tacher.

Hay que agregar que la poca difusión hizo que la lectura en voz alta fuera poco concurrida.

Cuando la gente se empezó a acercar fue cuando reconoció la voz de Alan Tacher y de lejos se daban cuenta de que estaba él entre ellos, con un libro en las manos leyendo para los laguneros.