La perfección emocional

Óscar Gómez creó un festival en Madrid que se ha convertido en referente del jazz latino.
Fiesta del jazz latino del 9 al 12 de junio.
Fiesta del jazz latino del 9 al 12 de junio. (Especial)

México

Con un largo historial como productor y compositor de música latina, Óscar Gómez creó un festival en Madrid que se ha convertido en referente del jazz latino. Se trata del Festival Clazz Continental Latin Jazz, establecido en 2011, que desde hace tres años tiene su edición anual en México. En esta ocasión se celebrará del 9 al 12 de junio en el teatro Julio Castillo del Centro Cultural del Bosque.

El productor cubano residente en España cuenta que el festival tiene ya sedes en Madrid, Lisboa, Barcelona y Bilbao: “Tenemos cinco ciudades importantes del mundo a las que llevamos el jazz latino, que es un género multinacional. El jazz latino no tiene bandera, no tiene fronteras, es una fusión maravillosa de las mejores músicas del planeta que visitan la casa de mamá jazz. Es una manera de enriquecerse musicalmente en un lenguaje universal”.

Cada año crea un cartel que “combina estrellas del jazz latino —como es el caso de este año con Poncho Sánchez— con nuevos talentos y con aventuras musicales que aporten algo y despierten el interés del púbico. En esta ocasión empezaremos el jueves con Pepe Rivero, un músico joven maravilloso que estrenará Las cuatro estaciones del latin jazz, basado en la obra de Vivaldi, y al día siguiente estarán Poncho Sánchez y su grupo. El sábado habrá un acercamiento del género a algunas canciones de los Beatles con el pianista cubano Iván Melón Lewis, con el saxofonista Gerry López como invitado. El festival finalizará el domingo con tres grupos de jóvenes talentos mexicanos del jazz latino, además de que se proyectará Un perro andaluz, de Luis Buñuel, con una banda sonora dirigida por Ricardo Martín.

Gómez comenta que por Clazz “ya han pasado —y seguirán pasando— grandes nombres, como Paquito D’Rivera, Michel Camilo, Arturo Sandoval, Gonzalo Rubalcaba y otros. Este año en Madrid tenemos a Jorge Pardo, a quien quiero llevar a México el próximo año. Somos una granja única”, dice entre risas.

Clazz ha mostrado que el jazz latino va más allá del acento afrocubano, coincide Óscar. “Por eso al jazz yo le llamo ‘la gran mamá’, que acoge en su casa a los músicos cubanos, colombianos, brasileños, mexicanos, argentinos, flamencos, andaluces…Es una gran casa, sin fronteras ni colores ni razas ni distingos. El único distingo es la excelencia musical. ¡Ojalá yo tocara como los músicos que contrato para este festival! Me da mucha envidia y mucha rabia. A los momentos de los músicos que cultivan este género yo les llamo la perfección emocional”.